Mataron a un albañil para robarle una mochila y detuvieron al presunto autor

Oscar Torrico, un albañil del barrio Moure que el miércoles a las 20:30 volvía a su casa luego de una larga jornada laboral, caminaba junto a un familiar por Arigoni y 10 de Noviembre cuando fueron interceptados por dos ladrones. Su acompañante se trenzó en lucha con uno de ellos y Torrico se resistió al robo de su monedero con el otro asaltante, hasta que finalmente lo apuñalaron en el pecho y le sacaron la mochila en la que llevaba la vianda. Ayer por la tarde se realizaron dos allanamientos y se detuvo a un sospechoso.

A Oscar Torrico, de 47 años, lo mataron por una mochila. Allí llevaba la vianda que todos los días compartía con sus compañeros de trabajo en una obra en construcción en el barrio Industrial en la que se ganaba el sueldo de 8 a 18.
Torrico, de nacionalidad boliviana, había llegado hace un año a Comodoro Rivadavia desde Puerto Deseado. Antes había trabajado en Caleta Olivia.
El miércoles no se tomó el colectivo de la línea 12 como siempre lo hacía. Se quedó un rato más para terminar y abordó una unidad de la línea 9. Bajó en la extensión del San Cayetano y caminó hasta su casa junto a un familiar de 22 años que trabajaba con él.
Eran las 20:30 cuando ya llegaban al Moure, a pasos de ingresar a la zona donde viven miles de sus connacionales, en Arigoni y 10 de Noviembre, cuando fueron sorprendidos por dos delincuentes. Los interceptaron y les quisieron robar las pertenencias.
El joven se enfrentó a uno de los delincuentes, al más alto y con gorra visera. Torrico se resistió al otro. Eran uno contra uno.
Pero la diferencia fue que el individuo que encaró a Torrico estaba armado con un cuchillo. La víctima no quiso soltar el monedero en el que según relataba ayer a El Patagónico su sobrino Alfredo, llevaba monedas para el colectivo.
"No tenía plata. Se resistió por el documento, y la tarjeta de cobro que tenía en el bolsillo, en la mochila habrá tenido la bandejita de vianda. Somos albañiles, que venimos a trabajar, te da bronca que te apuñalen por una mochila", afirmó
Alfredo también es albañil, pero trabaja para una empresa internacional, por eso tiene un mejor pasar del que tenía Oscar. Comentó que quería mucho a su tío, dice que era una buena persona. La noche del miércoles le tocó auxiliarlo.
Al llegar del trabajo, se había bañado y se había puesto un pantalón corto para correr su camioneta cuando se encontró con su tío malherido en la puerta de su casa.
Es que cuando a Torrico lo apuñalaron y lograron quitarle la mochila, corrió calle abajo malherido por Arigoni. A media cuadra, a unos 50 metros tambaleó. Se apoyó en una Volkswagen Suran y luego cayó contra la camioneta de su sobrino. Alfredo lo levantó y al ver que tenía una herida en el pecho lo subió a su vehículo y lo llevó hasta la guardia del Hospital Regional.
Cuando declaraba en la Seccional Sexta se enteró de que Oscar había muerto. La herida le había dañado órganos vitales. "Quiso hablar y no pudo. Tenía un tajo en el pecho", describió Alfredo.

PADRE DE CINCO HIJOS
Atrás Oscar dejó a una hija de 7 años y un hijo de 14, entre sus cinco hijos. "Todos lo lloran", aseguró su sobrino. Llegaron familiares y amigos desde Puerto Deseado, Caleta Olivia y el sur de Santa Cruz. Todos querían estar junto a su familia y darle el último adiós. Su sepelio se realizará en Comodoro Rivadavia, porque según Alfredo es casi imposible costear un viaje hasta Bolivia donde están el resto de los familiares.
Ayer los habitantes de la comunidad boliviana del Moure se cruzaban de una vereda a otra para consultarse entre ellos. Querían saber quiénes eran los delincuentes. Es que no pudieron activar la alarma comunitaria a tiempo. Si lo hubiesen hecho dicen que los ladrones hubiesen tenido su merecido.
Cada vez que suena la alarma ubicada en cada calle del barrio, todos se arman con palas, picos y barretas. Todos recorren la zona, si encuentran al ladrón, la justicia por mano propia termina siendo la solución.
Este tipo de robos violentos con un irrisorio botín hacen rondar los viejos fantasmas de la xenofobia a la que fueron sometidos durante los últimos años los integrantes de la comunidad boliviana en ese sector del barrio Moure, en la que delincuentes apuñalaban con saña a mujeres y adolescentes con atuendos típicos del altiplano, por el solo hecho de pertenecer a una cultura distinta.
El de ayer es el décimo homicidio del año ocurrido en Comodoro Rivadavia.

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