Por primera vez una autoridad de la Armada Argentina reconoció que el submarino ARA San Juan había sufrido una avería en su derrota, puntualmente un cortocircuito en las baterías. "La avería se comunicó oportunamente, por eso fue que se inició con este sistema", dijo Galeazzi en referencia al operativo de búsqueda reforzado día a día con buques y aviones de fuerzas armadas local y de otros países.
Responsable desde ayer por la tarde de los últimos partes de prensa en la Base Naval Mar del Plata, Galeazzi dijo que el miércoles fue cuando el comandante Fernández "avisa del principio de avería, se le hace cambiar la derrota, se lo pone rumbo a Mar del Plata". "Se tiene la comunicación satelital cuando estaban en inmersión", aclaró.
Según Galeazzi, el comandante se refirió a "un problema de las baterías, un cortocircuito", por lo que el ARA San Juan salió a superficie para comunicar la situación. Asegura que ese dato ya fue incluido en comunicados oficiales.
Las complicaciones técnicas fueron, afirmó Galeazzi, las que llevaron a la superioridad a ordenarle un cambio de rumbo al submarino para generarle un recorrido más corto y directo a Mar del Plata.
"Apenas es tuvo esta información fueron desplegados los medios para allá", explicó. Además consideró "normal" que se puedan dar averías en este y otras embarcaciones.
Sin embargo, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, aseguró hoy a La Nación que el reporte de avería no existió. "En la última comunicación telefónica satelital, el miércoles pasado, a las 7:30, el submarino informó que continuaba navegando en inmersión, sin novedades en el personal, con destino a Mar del Plata. Llevaba ya varios días de navegación, se encontraba en la mitad del viaje y no reportó problemas de batería ni de ningún tipo", señaló.