El escolta cubano llegó a Comodoro Rivadavia con apenas 19 años para iniciar su camino en el básquet argentino y, temporada tras temporada, logró ganarse un lugar en la máxima categoría. La consagración de Gimnasia y Esgrima en la Liga Nacional 2025/26 encontró al joven jugador como parte de un plantel histórico y volvió a poner en valor la apuesta del club por detectar talentos, acompañar procesos y generar oportunidades.