El Mundial de Italia 90 quedó grabado en la memoria de los amantes del fútbol argentino como uno de los más importantes de la historia. Por detrás de los títulos en los mundiales 1978, 1986 y 2022, el equipo que representó al país en ese certamen dejó una huella indeleble a pesar de haber perdido una ajustada final contra Alemania.
Sergio Goycochea fue, sin lugar a dudas, uno de los nombres sobresalientes de ese torneo. Empezó como suplente, pero en el segundo partido debió adueñarse del arco rápidamente por la lesión de Nery Pumpido en el inicio del encuentro contra Unión Soviética.
Aquel plantel, que terminó con 23 apellidos por el llamado de emergencia de Ángel David Comizzo en reemplazo del lesionado Pumpido, disputó los ansiados 7 partidos. Aunque no logró el título, Goyco reveló que cobraron el mismo premio que hubiesen recibido si lograban alzar el trofeo de la Copa del Mundo: cada futbolista se llevó 56 mil dólares.
En el programa Camino al Mundial que se emite por el stream DGO, el ex arquero de 62 años detalló: “Nos llevamos la escalofriante suma de 56 mil dólares producto de la división de partidos, siete. A razón de 8 mil dólares el partido. Y la gloria. La gloria no tiene precio”.
El hombre que dejó el fútbol profesional hace casi tres décadas afirmó que el dinero a recibir hubiese sido similar si se adueñaban del preciado título: “Si hubiéramos salido campeones hubiera sido el mismo dinero”.
Antes de revelar la cifra, su compañera bromeó con los montos hipotéticos que habían recibido y osciló entre uno y diez millones de dólares: “¡Con 10 millones de dólares estoy sentado allá y están haciendo el programa ustedes! No voy a estar acá hablando".
Los dirigidos por Carlos Bilardo arribaron a Italia como defensores de la corona que habían conseguido en México cuatro años antes. Iniciaron el trazado con una derrota por 1-0 ante Camerún por el Grupo B, pero lograron reponerse con una victoria sobre Unión Soviética (2-0) y pasaron de ronda como terceros de la zona tras igualar 1-1 con Rumania.
Ya con Goycochea debajo de los tres postes desde el segundo cotejo, siguieron adelante en un recordado cruce de octavos de final contra Brasil que terminó con el ajustado triunfo 1-0 por el tanto de Claudio Paul Caniggia.
La figura de Goyco se agigantó desde los cuartos de final: el empate sin goles con Yugoslavia llevó el duelo a los penales. El arquero, por entonces en Millonarios de Colombia tras cinco temporadas en River Plate, tapó los disparos de Dragoljub Brnovi y Faruk Hadzibegi para darle el pase al equipo. La Albiceleste, que había visto los fallos de Diego Maradona y Pedro Troglio, tuvo a su favor también el penal desviado que ejecutó Dragan Stojkovi en su primer lanzamiento.
En semifinales, la fórmula volvió a repetirse pero esta vez ante el local Italia y con un empate 1-1 en tiempo regular por las anotaciones de Salvatore Schillaci y Caniggia. Otra vez Goycochea inmortalizó su figura. Franco Baresi, Roberto Baggio Luigi De Agostini (por el anfitrión), José Tiburcio Serrizuela, Jorge Burruchaga y Julio Olarticoechea (por Argentina) ponían paridad en el marcador hasta que apareció el arquero.
Goyco, que había adivinado a dónde iban dos de las tres ejecuciones anteriores, se tiró a su izquierda y desvió el remate de Roberto Donadoni. Tras el acierto de Diego Maradona, le dio el pasaporte a la final al equipo al retener el disparo rasante de Aldo Serena. “La fortuna estuvo otra vez de nuestro lado en los penales”, declaró a la TV italiana tras el juego.
El duelo definitorio, con un gol de Andreas Brehme de penal sobre el final del partido, terminó dándole el título de campeón mundial a Alemania en una final que a través del tiempo sigue alimentando algunas de sus polémicas jugadas.