La previa del ex Pink Floyd estuvo cargada de tensión por sus dichos sobre el estado de Israel. Él mismo contó que no lo dejaron hospedar en el hotel. Como siempre pidió por la paz, repudió el genocidio y recordó a los argentinos caídos en Malvinas.
En medio de la negativa de algunos hoteles de Buenos Aires y Montevideo de hospedarlo por sus declaraciones públicas respecto al conflicto en Gaza, Roger Waters rechazó ser antisemita y ratificó su condena a "lo que hace el gobierno israelí".