Un hombre fue detenido acusado de contactar menores a través de plataformas de juego y someterlos a amenazas. El caso volvió a poner el foco en la falta de control sobre los vínculos que chicos y adolescentes mantienen en entornos virtuales.
La Justicia federal determinó que la menor fue entregada por sus propios padres a cambio de dinero. El caso derivó en condenas por trata de personas agravada y expuso un contexto de explotación doméstica, laboral y sexual.