Hace diez años descubrió un juego del que casi nadie hablaba en la ciudad. Hoy impulsa un espacio dedicado a la difusión del Go en la Patagonia, enseña en escuelas de Chubut, representa a la Argentina en competencias internacionales y trabaja para que una disciplina con miles de años de historia encuentre nuevas generaciones de jugadores en Comodoro Rivadavia.