Caleta Olivia (agencia)
Las audiencias que tuvieron como protagonistas a ambos contralmirantes, que llegaron a Caleta Olivia acompañados por el titular de la Dirección de Asuntos Jurídicos, Rubén Difalco, se extendieron desde las 10 hasta las 17 de ayer y prestaron testimonio por separado. Asistió además el abogado de la querella, Luis Tagiapietra –quien representa a familias de los tripulantes- y el fiscal federal Lucas Colla.
Los tres marinos de alto rango, de los cuales solo Lezana es un oficial que se retiró de la fuerza a fines de 2016, vistieron ropa civil y además se observó un refuerzo de la seguridad por parte de la Policía Federal, presuntamente como una medida de precaución.
Pérez Bacchi, quien surgió del área de los infantes de marina, se abstuvo de dar precisiones sobre los datos que reportó ante la magistrada. Indicó que junto con Lezana “vine a cumplir con la manda judicial de la doctora Yáñez, quien me hizo una serie de preguntas a las que respondí en su totalidad”.
Citó además que en razón que la causa se tramita en reserva, no podía dar a conocer al periodismo cuáles fueron los contenidos de sus respuestas.
Sin embargo, no pudo eludir una consulta que le formulara este diario relacionada con el grado de responsabilidad que él tenía (y que tuvo Lezana) en torno a inspecciones que no se le hicieron al San Juan, entre otras las que sugería realizar de manera periódica la fábrica alemana que construyó el submarino.
Al respecto sostuvo que un inspector general tiene como función “marcar los desvíos que encuentra en las inspecciones y esos desvíos son las diferencias entre lo que debería ser y lo que realmente es”.
En consecuencia, afirmó que si bien los hubo “no está en mi determinar las condiciones de navegabilidad”, ya que existen otros entes técnicos y otras autoridades que son las responsables (de ello), en base a mi auditoría” y remató sus dichos indicando que “en el caso de la fuerza de submarinos, esa inspección fue realizada por el contralmirante Lezana”, todo ajustado un proceso de normas de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN).
SE HIZO CASO OMISO
A LAS OBSERVACIONES
Mientras, el abogado querellante Luis Tagliapietra comentó a la prensa que se le pidió a Pérez Bacchi que explique de manera más amplia cada punto de su informe que avaló al que hizo su antecesor en el mando.
Reveló que el titular de la Dirección General de Inspección no quiso utilizar la palabra “obligación” acerca de sus funciones, pero sí la de “ejecución” de los puntos que describió como carentes.
Tagliapietra evaluó que en la práctica “no se hizo nada para subsanar” las observaciones que hizo Pérez Bacchi, a margen de informar de cada situación a la Jefatura del Comando Superior de la Armada.
En consecuencia, para el querellante le quedó en claro que, de acuerdo a ese testimonio, “a la fecha de la última zarpada del submarino (desaparecido desde el 15 de noviembre frente al golfo San Jorge cuando navegava con 44 tripulantes entre Ushuaia y Mar del Plata) no se ejecutaron la mayoría de las observaciones que él realizó”.
Un caso testigo, según citó Tagliapietra, fue la no revisión de las escotillas en dique seco. Ambos contralmirantes dijeron, de acuerdo a lo que reveló el abogado querellante, que el submarino San Juan tenía turno para realizar esa operación para el mes de mayo de 2018 y que a final de su declaración Bacchi manifestó que se encuadró dentro del protocolo de la SIGEN, a pesar de admitir que “el riesgo era muy alto”.