Lionel Messi llegó a Barcelona en la noche catalana de este miércoles, la tarde en la Argentina, y mostró los dientes. Mientras salía del aeropuerto, firmaba autógrafos y se sacaba fotos con algunos hinchas, dejó dos frases elocuentes sobre su fastidio que reabren nuevamente la incógnita sobre su futuro en el club.
"Estoy un poco cansado de ser el problema de todo", respondió cuando le preguntaron sobre unas recientes declaraciones del agente de Antoine Griezmann. "Encima me encuentro con unos de Hacienda ahí, es una locura", agregó antes de subirse a un auto, en el que lo esperaba su esposa.