La belleza chilena se refleja en sus parques nacionales

A 46 kilómetros al este de Puerto Montt se encuentra el Parque Nacional Alerce Andino, el cual comprende 39.255 hectáreas entre los 0 y 1.558 metros de altitud. Esta hermosa área protegida refleja parte de la belleza del país trasandino, y se encuentra al sector sur del lago Chapo, entre el seno y el estuario de Reloncaví.
En el parque, que cuenta con majestuosos paisajes que vale la pena conocer, existen alrededor de 20.000 hectáreas de bosque nativo de alerce, además de otras especies de bosque verde como coihue, lenga, mañío, tineo, canelo y tepa, entre otros.
Allí hay zonas de cámping, administración y guardería. Además, el turista puede realizar actividades como trekking, fotografía y observación de la vida silvestre, ya que entre los mamíferos que habitan el lugar se encuentran venado chileno, pumas, pudú, zorro chilla, chingue, entre otros.
En la zona también se puede visitar los saltos del río Chaicas, laguna Chaiquenes, laguna El Triángulo, lago Sargazo, el río homónimo, la laguna Fría, lago Chapo, baños de Sotomó y el Estuario de Relonca.
Sin embargo, este no es el único lugar de ensueño. La Isla Loreley, que se encuentra próxima a  Puerto Varas, camino a Ensenada, es una hermosa laguna ubicada entre acantilados y exuberante vegetación. Esta dispone de un servicio de excursiones en bote que permite recorrer la laguna y visitar la isla Loreley, además, de practicar la pesca deportiva.
Por su parte, los saltos del Petrohué tienen su origen en el rio que lleva el mismo nombre. Este corre entre grandes masas de dura lava, formadas por piedras más pequeñas, unidas por un material vítreo que resalta a la vista.
La historia cuenta que los saltos se originaron por lava cristalizada que se trizó durante el enfriamiento y que luego fue resoldada por una nueva capa de lava. La zona donde se encuentran los saltos es parte del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.

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