Enclavada a la vera del océano Atlántico, Miramar ofrece hermosos escenarios con grandes playas y modernos balnearios, ideales para toda la familia. El centro de Miramar está conformado por edificios de departamentos y comercios en los que pueden adquirirse chocolates, ahumados, artesanías y artículos náuticos y de pesca; hacia el sur tiene muchos chalets y algunas casonas antiguas; y los campings, hosterías, hoteles y cabañas pueden encontrarse por doquier.
En verano, la temperatura oscila entre los 14 y los 33º C, con un clima templado húmedo y a lo largo de sus 20 km de costa sobre un mar azul se encuentran numerosos balnearios -como Pleamar, Center Beach y Tiburón- que están emplazados en las playas del centro, al sur del arroyo El Durazno, sobre la Avenida Costanera; en tanto que en las playas del norte, en la zona del barrio Parque Mar, se hallan los balnearios Charly, Coral y Playa Beira, todos equipados con reposeras, sombrillas, mesas, sillas, carpas, bar y sanitarios.
El Parque de los Patricios, ubicado en la avenida 9 y la calle 14, es atravesado en toda su longitud por el arroyo El Durazno, que en el extremo sur conforma un lago artificial y dos islas, comunicadas entre sí por puentes de madera. Este es un parque ideal para el esparcimiento, dado que se puede cabalgar, pescar y alquilar botes a pedal para disfrutar a pleno del lago y su fauna, compuesta de garzas blancas, gallaretas y cisnes de cuello negro.
A unos 10 kilómetros de Miramar se ubica la laguna La Ballenera, un lugar prolijamente cuidado, con árboles, flores y bancos ideales para el relax y la lectura, y un pintoresco muelle de madera desde el que se ven numerosas plantas acuáticas, una de las cuales, la gambarrusa, sirve de cobijo a algunos peces. Los juncales que rodean las aguas, garantizan la presencia de pejerreyes adultos.
Esta laguna donde se practican deportes como windsurf y snowboard, reviste carácter de reserva natural, dado que es hábitat de cisnes, carpinchos, nutrias, patos y algunos flamencos rosados, que suelen ser muy fotografiados por los turistas.
El Bosque Energético, el lugar más enigmático de la costa atlántica, es visitado durante todo el año por lugareños y turistas que llegan de todas partes para abrazarse a los árboles. Se trata de un lugar muy particular, ya que si se toma una rama del piso, se la clava verticalmente en el suelo, y luego se toma otra y la apoya en forma horizontal sobre la primera, quede formada una "T" entre las dos, de manera equilibrada. Es por esos extraños fenómenos que muchos cuentan que al abrazarse a los troncos se comienza a sentir una profunda y grata sensación de paz.
Además en Miramar a medida que el sol baja, las calles comienzan a lucir su perfil nocturno de música y luces: los pubs y restaurantes se van poblando de turistas. En cuanto a los boliches, hay para todos los gustos: se puede bailar pop, rock, cumbia, dance, y temas de los 80 y 90.