Oscar Aguad reconoció que sin encontrar al submarino "será muy difícil saber qué pasó"
El ministro de Defensa de la Nación manifestó su confianza en que el submarino ARA San Juan, que desapareció en el mar patagónico el 15 de noviembre de 2017, con 44 tripulantes a bordo, pueda ser detectado a partir de la búsqueda que realizará el buque noruego Seabed Constructor. Descartó que el submarino haya sido atacado por una nave de guerra de otro país. Definió como "amistosas" las relaciones con Gran Bretaña. También confirmó que la Armada Argentina recién podrá tener operativos dentro de tres años los dos submarinos que se requieren para resguardar la soberanía nacional en el Océano Atlántico.

El ministro de Defensa de la Nación, Oscar Aguad, expresó ayer su confianza en que el Seabed Constructor, con su moderna tecnología, podrá encontrar al submarino ARA San Juan, desaparecido el 15 de noviembre con 44 tripulantes. Días después de su desaparición y por espacio de alrededor de dos meses fue buscado con los equipos de las armadas más importantes del mundo en sectores próximos al golfo San Jorge y como sucede ahora, Comodoro Rivadavia constituyó el principal puerto del operativo.

Tal como había adelantado El Patagónico, Aguad llegó a esta ciudad ayer pasadas las 10.30. Junto a su comitiva, el funcionario se dirigió directamente al puerto, donde visitó el barco de la compañía Ocean Infinity. Conversó con el capitán de la nave y el CEO de la empresa, Oliver Plunkett.

En el barco, el ministro también saludó a Silvina Krawczyk, hermana de la teniente de navío Eliana Krawczyk, que navegaba en el ARA San Juan. Ella junto a Luis Tagliapietra, Fernando Arjona y José Luis Castillo, familiares de otros tripulantes desparecidos, participarán de la búsqueda en calidad de observadores, aunque todo parece indicar que estos últimos ayer no quisieron estrechar la mano del funcionario, con quien mantienen una dura y distante relación porque entienden que el Gobierno nacional no hizo en su momento los esfuerzos necesarios para encontrar a la nave y sus tripulantes.

“Solo estaba la hermana de la teniente”, afirmó el ministro cuando el periodismo, ya en la sala de reuniones del puerto, le preguntó si había visto a los familiares. “El resto, parece que no estaba”, agregó el funcionario.

“TENEMOS ESPERANZA”

En la breve conferencia de prensa, el ministro elogió la calidad del barco y su tecnología y consideró que con la misma, más la información que se dio desde la Armada, “esta vez sí se podrá encontrar al submarino. Tenemos esa esperanza. Le dije al capitán, ojalá tenga que pagarles, porque eso significará que lo ubicaron”, señaló al recordar que la empresa solo cobrará por su tarea en caso de que pueda divisar al submarino.

Ese diálogo entre el ministro y el capitán se explica en que, en función del contrato, el Estado solo le pagará a la Ocean Infinity, unos 7.5 millones de dólares, si localizan al submarino, que será buscado en una zona ubicada a 300 millas de Comodoro Rivadavia. El área de búsqueda abarca 70 kilómetros de largo y 62 de ancho, en la que –a nivel promedio- la profundidad supera los 1.100 metros.

“ENTIENDO A LOS FAMILIARES”

Aguad negó de plano, como denunciaron en todo este tiempo los familiares, que el Gobierno no haya hecho todo el esfuerzo necesario para encontrar al submarino y sus tripulantes. “Primero se trabajó intensamente con el acompañamiento de las Fuerzas Armadas más importantes del mundo, que llegaron con su equipamiento, y luego se armó esta licitación que tuvo sus dificultades”, señaló.

La contratación del Ocean Infinity, en realidad, motivó dos licitaciones. La primera fue fallida, por errores cometidos por el Estado, y la segunda se resolvió luego del reclamo de los familiares, que acamparon durante 52 días en Plaza de Mayo, en Buenos Aires.

“Entiendo a los familiares, que tienen su tristeza y desgano por la pérdida. Nosotros hicimos todo lo que teníamos que hacer y la licitación lleva su tiempo. Está la firme decisión del presidente de encontrar el submarino, y en esa tarea estamos. Ahora contamos con esta tecnología de máxima generación para una búsqueda netamente científica”, dijo.

Ante la consulta de que variaba entre la primera búsqueda, realizada con el apoyo internacional y esta, Aguad insistió en el cambio de tecnología y en que “ahora este buque va a trabajar con la información que teníamos nosotros y la que aportaron las armadas del mundo. El punto de partida es, precisamente, el que se señaló desde la Armada Argentina”, remarcó.

Esta última afirmación de Aguad mereció un cabeceo de orgullo del segundo jefe de Estado Mayor de la Armada, el vicealmirante José Luis Villán, que ayer, junto al administrador del Puerto, Favio Cambareri, compartió la mesa de la conferencia de prensa con el ministro.

RELACION CON GRAN BRETAÑA

El tramo más significativo de la conferencia fue cuando el ministro descartó de plano la hipótesis que señala que el submarino fue perseguido y hundido por un submarino británico. “Esa posibilidad está descartada, tanto por nosotros como por quienes llevan adelante estudios en la comisión”, señaló el funcionario que, más adelante, aseguró que “las relaciones con Gran Bretaña son amistosas.

También fue importante el momento en el que el ministro reconoció: “sin encontrar el submarino” será “muy difícil saber qué fue lo que sucedió. Esta dificultad también la tiene la jueza Yáñez (por la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez), que está avanzando pero también tiene el mismo problema que nosotros, ya que no tenemos el submarino”, señaló.

Finalmente, Aguad indicó que la Armada debería contar con, al menos, dos submarinos más para proteger el litoral del Océano Atlántico. “Tenemos que tomar una decisión definitiva sobre el tema ya que tenemos dos submarinos en reparación. Lo que hay que resolver es si seguimos con esos arreglos o compramos nuevos. El tema es que el año que viene, en el plano económico está perdido, y ya sea para reparar o comprar, se necesitan dos años”, admitió.