En 1266, en la Universidad de Oxford, Inglaterra, el fraile franciscano inglés Roger Bacon (1214-1294) talló las primeras lentes con la forma de lenteja, como las que se conocen en la actualidad.
En su libro Opus Majus, en la sección VII, dedicada a la óptica, Bacon describe muy claramente las propiedades de una lente para amplificar la letra escrita.
Aunque en esa época los árabes ya tenían sus primeros lentes eran de un vidrio de muy mala calidad.
A principios de la Edad Media, la fabricación de vidrio de alta calidad era un secreto celosamente guardado por los artesanos de Constantinopla. Los bizantinos habían descubierto la necesidad de emplear productos químicos de muy alta pureza para obtener buena transparencia, al mismo tiempo que habían adquirido una gran habilidad en el tallado y pulido del vidrio.
Durante la cuarta Cruzada, en 1204, los venecianos decidieron saquear Constantinopla en lugar de acudir a Tierra Santa, por lo que descubrieron sus secretos. Al regresar a Venecia, los invasores de Constantinopla se llevaron consigo un gran número de artesanos especializados en el manejo del vidrio, lo que les permitió después adquirir una gran reputación en toda Europa. Hasta la fecha, la artesanía del vidrio de Venecia tiene fama en todo el mundo.
Después de tallar las primeras lentes, el siguiente paso natural era montarlas en una armazón para colocar una lente en cada ojo, con el fin de mejorar la visión de las personas con defectos visuales.
Como era de esperarse, esto se realizó en Italia, casi un siglo después, entre los años 1285 y 1300 d.C., aunque siempre ha existido la duda de si fue Alexandro della Spina, un monje dominico de Pisa, o su amigo Salvino de Armati, en Florencia.
El primer retrato conocido de una persona con anteojos es el de un fresco pintado por Tomaso da Modena, en 1352.
Los anteojos son instrumentos vitales para muchas personas, ya que ayudan a tener una visión más clara y corregir los problemas que los ojos puedan presentar. Debido a ello, es muy importante que sean hechas con sumo cuidado y que tengan la corrección necesaria para dar la ayuda requerida. Esto resulta un trabajo que requiere mucha precisión y la experiencia de un especialista: el óptico.
En la Argentina, se celebra el Día del Óptico cada 13 de diciembre en coincidencia con la festividad católica de Santa Lucía, "la que lleva luz", considerada Protectora de la vista.
El trabajo del óptico es una ciencia y un trabajo artesanal debido a que debe crear el instrumento de visión que el paciente requiere a partir de sus necesidades, pero haciendo una pieza única para cada armazón o necesidad. Es importante visitar a un óptico que tenga experiencia y una buena reputación, de esa forma se pueden evitar problemas originados por la falta de conocimientos.
LA VISION COMO
UN DERECHO
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), considerando a la visión como un derecho, lanzaron la campaña "Visión 2020, el derecho a ver", con el propósito de erradicar en todo el mundo las causas de ceguera evitable para el año 2020.
Los fundamentos fueron que cientos de miles de personas, especialmente niños, padecen o corren el riesgo de padecer pérdidas de visión prevenibles en el 80% de estos casos.
Los tratamientos preventivos son facilitar el acceso a los controles visuales; control de enfermedades; corrección de los defectos refractivos (con el uso de anteojos correctivos, ejercicios ortópticos o combinación de ambos, lentes de contacto y cirugías refractivos cuando sea posible).
La legislación argentina indica que la venta de anteojos sea exclusiva en las ópticas habilitadas, por eso rige la regulación de la óptica oftálmica, contactología, prótesis oculares, ortóptica y visión subnormal.
Los ópticos son los únicos profesionales autorizados para interpretar y ejecutar las recetas oftalmológicas y controlar y vender anteojos para sol en establecimientos debidamente habilitados.
La venta de productos ópticos en lugares no autorizados, ni controlados por el Ministerio de Salud es ilegal e ilegítima y constituye un serio riesgo para la salud visual de la población.
"En nuestro día, los ópticos de Comodoro Rivadavia saludamos a toda la comunidad con afecto deseando muy felices fiestas para todos", señala la organización que los nuclea.
- 13 diciembre 2016