El animal no reaccionaba, estaba exhausto. Luego de varios intentos, pudieron darle asistencia. Fue a cargo del escuadrón 38 de Río Mayo, en momentos que personal de Gendarmería patrullaba en esa localidad y vieron al equino en el suelo y sometido a evidentes signos de maltrato animal.
En cuestión de segundos asistieron al animal y contaron con la ayuda de un veterinario local y se puso en conocimiento a la Fiscalía que pidió un informe donde se detallara su estado, la averiguación del dueño y el resguardo del equino.
Pocos minutos después, lograron constatar que se encontraba en condiciones de abandono o maltrato e imposibilitado de desplazarse por la gravedad de sus heridas.
Gendarmería cuenta con personal idóneo en la especialidad, tanto enfermero y veterinario quienes se encuentran realizando las curaciones y lo alimentan.