La espera se hace larga para quienes permanecen de pie y cada año se produce la descompensación de alguno de los presentes, generalmente niños, que de a poco debían ir desertando del escenario para recuperarse tras bambalinas. Ayer se repitió la situación con un adulto mayor y pudo ser grave.
El abanderado del centro de jubilados llevaba media hora de pie -como todos los demás estandartes- tras acompañar la apertura de la ceremonia, el discurso del intendente Luis Juncos y los primeros nueve minutos del mensaje del gobernador -que se extendió por otros 20 más- cuando se desplomó sobre el suelo.
Desmayado por algunos minutos y con una herida cortante en el rostro producida por sus anteojos, el hombre volvió en sí en el momento en que prendieron los aires acondicionados del Centro Cultural, y recibió las primeras atenciones de parte del viceintendente Carlos Linares, hasta que se sumó el ministro de Salud, José Manuel Corchuelo Blasco, para compensarlo durante los 20 minutos que tardó en llegar la camilla que lo llevó en ambulancia al centro de salud. La situación también dio lugar a que el gobernador despidiera en medio del acto a todas las banderas de ceremonia.