Cerroría fue imputado por el homicidio de Huaiquil, pero quedó en libertad

Walther Cerroría fue imputado por el homicidio agravado que tuvo como víctima a Darío Huaiquil, pero quedó en libertad porque el testigo presencial del hecho no lo reconoció durante la rueda de personas que se llevó a cabo luego del control de detención. El imputado dijo que estaba durmiendo al momento del hecho y ofreció testigos. Se supo además que en la casa de la madre de la víctima, días antes, ingresó un sujeto con un arma en busca de su hijo. Hay un informe policial al respecto.

La investigación contra Walther Damián Cerroría (23) se extenderá por tres meses. Así lo autorizó la juez penal Raquel Tassello durante la audiencia que presidió para controlar la detención del sospechoso del homicidio de Darío Alejandro Huaiquil (19), ocurrido el lunes a las 11:20 en la esquina de Virgen de Lourdes y avenida 10 de Noviembre, en el barrio Quirno Costa.
La funcionaria de Fiscalía, Patricia Rivas, pidió que se declare legal la detención de Cerroría y se formalice la apertura de investigación en su contra por el delito de homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego y en calidad de autor. Ello en los términos de los artículos 79 y 41 bis del Código Penal.
La representante de la parte acusadora efectuó un relato del hecho a investigar y señaló que el mismo ocurrió el lunes 28 a las 11:10 cuando víctima y victimario caminaban por avenida 10 de Noviembre. El primero se sacó la remera y la llevaba en la mano, mientras que su agresor le gritó desde atrás “eh, guacho puto” y le disparó.
En el mismo relato la funcionaria agregó que Huaiquil salió corriendo y llegó hasta la casa de su abuela, en Carlos Gardel al 1.500, donde también estaba su tío. De ese episodio la acusadora pública dijo que la mujer contó que su nieto llegó ensangrentado y le salía sangre por la boca. "Ayudame abuela; no me quiero morir; me pegaron un tiro", dijo la víctima.
A todo esto, según el testigo que tiene la Fiscalía, el agresor también corrió tras haber efectuado al menos dos disparos y se alejó del lugar.

ESTABA DURMIENDO

A su turno, el imputado –que fue asesorado por el abogado Guillermo Iglesias— hizo uso de su derecho a prestar declaración, pero no respondió preguntas de la Fiscalía. En su descargo dijo que al momento del hecho estaba durmiendo con su pareja y sus dos hijas en la casa que también comparte con su madre y hermana.
“Como a las 11 mi mamá me golpeó la ventana para que me levante porque habían llegado los albañiles y tuve que sacar el auto. Los vecinos me vieron cuando saqué el auto y después me metí otra vez a la casa a seguir durmiendo”, sostuvo.
El imputado también agregó que al momento que llegó la policía a buscarlo a su casa para detenerlo, a las 2 de la mañana del martes, él no estaba pero al tomar conocimiento se presentó espontáneamente y también entregó su teléfono.
Tras formalizarse la apertura de la investigación, la juez autorizó la realización de una rueda de personas y difirió el tratamiento de la medida de coerción para el final de la mencionada medida de prueba.
El testigo que participó de la rueda pudo ver –el día del crimen- a la víctima correr y al autor de los disparos desde el interior de su vivienda y a muy corta distancia, aunque todo ocurrió en fracción de segundos.
Antes de iniciar la rueda se requirió que describa a la persona a reconocer y sus características fueron coincidentes con las del imputado, aunque no así la altura de éste y ese fue el punto que lo hizo dudar al ver a las cuatro personas que conformaron la rueda.
El testigo lo marcó con dudas a Cerroría y dijo que "podría" ser él, pero se corrigió rápidamente porque el que le mostraban era mucho más alto que el que efectuó los disparos. “No es ninguno de estos”, confirmó.
Con ese resultado se retomó la audiencia para tratar la medida de coerción y a pesar de la negativa que tuvo la medida de prueba, la funcionaria entendió que debía cautelarse el proceso con la prisión preventiva por 30 días, mientras se realizan las medidas de producción de prueba que están pendientes. De todas maneras la defensa se opuso y exigió la inmediata libertad de Cerroría.
Tras escuchar a las partes, la juez Tassello reconoció que existen elementos de convicción y aclaró que la investigación recién comienza, por lo que podrían surgir otras pruebas. De todas maneras, entendió que no corresponde dictar la prisión preventiva y ordenó la libertad junto a una serie de restricciones, como la prohibición de acercamiento a la familia de la víctima y a los testigos; presentaciones todos los viernes en la Seccional Séptima y mantener el domicilio actualizado.

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