Camila entró nuevamente a la casa de Gran Hermano gracias al repechaje, pero su llegada ya causó polémica. Es que a pocas horas de haberse reencontrado con su grupo (con Marian y Mariano a la cabeza), la concursante fue sancionada con una tarjeta amarilla.
El motivo es que usó la información del exterior para ayudar al juego de sus compañeros: dio datos de afuera, dijo que las eliminaciones son predecibles y que sabía los números del repechaje. "Con Francisco estuvo peleado", comentó, entre otras cosas.