Argentina tiene su propio circuito de fiestas religiosas a lo largo del país

En el país la fe ocupa un lugar de relevancia. En los últimos años, los operadores turísticos desarrollaron una serie de circuitos que descubren algunas de las creencias y tradiciones más arraigadas del territorio, en su mayoría ligadas al catolicismo y principalmente en el norte del país.
Miles de personas se movilizan todos los años a las diferentes peregrinaciones y fiestas religiosas que se realizan en diferentes puntos de Argentina, convocando a un espectáculo único para el turismo por las muestras de fe donde se combinan el color local, los ritos cristianos y en algunos casos las influencias del paganismo.
El norte del país presenta una multiplicidad de festividades que tienen a la Virgen María en el centro de los festejos, como la Virgen de Itatí, en Corrientes; la Fiesta del Milagro, en Salta; y la Virgen del Valle, en Catamarca.
En esta última provincia, la Festividad de la Virgen del Valle o “La Morenita” -como suelen llamarla los lugareños- ocupa todo diciembre, con sede principal en la catedral, donde se realiza la Misa de los Gauchos, una importante procesión y diversos espectáculos.
Según dicta la historia, la aparición de la imagen de Nuestra Señora del Valle tuvo lugar hace casi cuatro siglos en una gruta de Choya, muy cerca de San Fernando del Valle de Catamarca. Poco tiempo después de su aparición, comenzaron a desarrollarse en su honor dos festividades: una el 8 de diciembre, en coincidencia con el día de la Inmaculada Concepción de María; y otra quince días después de Pascuas.
Por su gran convocatoria, durante una de las tres presidencias de Juan Domingo Perón, la Virgen del Valle fue declarada Patrona Nacional del Turismo. Otras de las celebraciones más destacadas del Norte argentino es la Fiesta del Milagro, en la ciudad Capital de Salta, durante setiembre, donde alrededor de 200 mil feligreses de todo el país y la región llegan para venerar al Señor y la Virgen del Milagro.
Uno de los momentos más emotivos de esta festividad es su clausura cuando en la Plaza 9 de Julio, frente a la Catedral, miles de manos con pañuelos blancos despiden al Señor y a la Virgen bajo la esperanza de que proteja y ampare el trabajo, la salud y la familia.
Otra festividad salteña que atrae al turismo extranjero son los rezos y peregrinaciones que se organizan por la Virgen del Cerro, la cual se encuentra a una hora de caminata en la zona norte de la ciudad Capital. Las apariciones de la Santísima Virgen comenzaron a ser vistas por una mujer en 1990 y desde entonces el sitio convoca a miles de fieles.
Además, en el pintoresco poblado de Iruya se realiza en octubre la Fiesta Patronal de la Virgen del Rosario. Entre las actividades de esta celebración de origen precolombino se encuentran la ornamentación de calles con el repique de las campanas; la llegada de los tradicionales Cachis con máscaras y danzas típicas para la Adoración del Alba; cantos de copleros con quenas y sikus; bautismos comunitarios; misas en la Iglesia que data de 1753; procesiones con fuegos artificiales; serenata en honor a la Virgen; y un Concurso del Tamal.

SANTIAGO DEL ESTERO DIFUNDE SU FE
En la provincia de Santiago del Estero, el circuito de las Fiestas Patronales llega hasta la localidad de Sacha Pozo, en el departamento La Banda, donde se celebra desde hace un siglo el homenaje al Señor de San Gil, con una imagen de propiedad privada.
Uno de los momentos destacados de esta festividad es “el velatorio del santo”, una peregrinación que se realiza cada 29 de agosto por la noche, con rezos y cantos de alabanzas hasta la ciudad Capital, durante la cual se degustan cabritos, lechones, sopas y empanadas.
Además, el 1 de setiembre la convocatoria es en la casa de la familia Hoyos (custodios de la imagen), donde durante toda la noche se realizan peticiones para una buena cosecha, yl otro día es la “despedida del Patrono”.
Finalmente, el recorrido de turismo religioso por el Norte argentino se interna en la provincia de Tucumán, donde los días 12 y 13 de noviembre se celebra una Fiesta Patronal en honor a la Virgen de Covadonga, en El Mollar.
La actividad principal es la peregrinación por las calles locales y una misa donde los fieles renuevan promesas y realizan agradecimientos. Conocida popularmente como “La Romería de Covadonga”, la festividad se concentra en la capilla local donde en grandes ollas se cocinan tradicionales locros y se conjugan las culturas calchaquí, criolla y asturiana.
Todas estas celebraciones, en mayor o menor medida, se han convertido en una alternativa para el turista que decide expresar su fe o conocer algunas de las populosas festividades que hoy también aprovecha el turismo.

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