El chef Ariel Rodríguez Palacio estuvo presente ayer en la 71ª Exposición Rural de Comodoro Rivadavia. En el salón de capacitación de la Sociedad Rural dialogó con Diario Patagónico sobre las diferentes alternativas de cómo cocinar cordero patagónico.
Le brindó al público la propuesta de cocinar cordero saliendo “de la parrilla y el asador y lograr hacerlo en recetas de cocina. Usando las diferentes partes del cordero de diferentes maneras”.
Ariel consideró que una de las principales características que se reconocen a nivel mundial en el ámbito de la cocina sobre el cordero es que está “criado ecológicamente”, en terrenos de gran extensión, donde pastorea.
“Depende de la región en la que está, si más cerca del mar o más lejos, allí cambian las sutilezas en el sabor. Te sorprendés con sabores de la carne que lo hacen único en su delicadeza en la degustación”, dijo el chef. Sin bien señaló que no critica la forma de cocinar el cordero en el asador, considera que se le puede dar mayor nivel aprovechando sus diferentes partes.
“Si tenés la parte de adelante, la paleta, hacé guisos; si tenés el bife o el lomo, cocinalo rápido, en una sartén o directamente en el horno precalentado muy fuerte y no lo comas seco. Esa parte se puede comer rosada y nunca es fuerte”, recomendó Rodríguez Palacio.
Agregó que si se tiene las patas de atrás lo ideal es hornearla, y que “no vale la pena ponerle vinagre y de todo porque lo terminás disfrazando tanto que ya no sabés que comés, no lo disfrutas”, ironizó con humor televisivo frente al grabador.
De acuerdo a la recomendación del cocinero, el cordero patagónico se debe hornear con un poco de sal, orégano, romero para perfumar y hierbas que hay en las zonas secas “aportan el sabor de Chubut”.
Además invitó a los lectores que prueben el guanaco. “Entiendo que es una especie protegida pero hay criaderos, el guanaco me sorprende siempre”, confesó y también contó que le gustan mucho las cerezas de la zona.
- 14 diciembre 2008