"Cuando llegamos la deuda de River era tan grande que estaba en 'cuevas'"

Cuando Rodolfo D'Onofrio asumió la presidencia en 2013, el club de Núñez perdía $100 millones por año; ahora gana $350 millones. Este domingo buscará la reelección. Dice que lo motiva hacer las cosas que aún están pendientes. El nuevo estadio y el semillero de jugadores son las prioridades.

Rodolfo D’Onofrio se formó en el Colegio Nacional Buenos Aires; allí se relacionó con el padre Carlos Mugica y cultivó una visión social. Luego se recibió de licenciado en Economía en la UBA. “Soy un producto del Estado”, dijo con orgullo en diálogo con este suplemento.

Exitoso hombre de negocios, cuando asumió en 2013 como presidente de River decidió manejar el club con profesionalismo y transparencia. El domingo buscará la reelección motivado por las cosas que aún le quedaron pendientes. El nuevo estadio y el semillero de jugadores están entre sus prioridades.

Socio de River desde la cuna, cuando el tiempo lo permite D’Onofrio se para en absoluta soledad en el centro de la cancha del mítico estadio Monumental y hace un viaje imaginario hacia las tardes en las que acompañado por su padre alentaba a los jugadores desde la tribuna. “Pensás en los 116 años y te das cuenta de lo chiquito que sos; no hay que marearse y hay que seguir siendo humilde”, afirmó sentado en el sillón presidencial.

Periodista: ¿Qué es lo primero que se le viene la cabeza cuando escucha la palabra River?

Rodolfo D’Onofrio: River desde el día que nací está en mi vida porque mi padre me hizo socio. Después me acuerdo de mi infancia y adolescencia viniendo a la cancha con mi viejo y con amigos, después con mis hijos y ahora estoy de presidente. Eso es lo que menos puedo creer.

P.: ¿Qué balance hace de la gestión?

R.D.: Hace cuatro años los periodistas me preguntaban cuándo nos íbamos a concursar, y yo decía que no vinimos a concursar el club, tenemos un proyecto y un equipo de gente. Y hoy los mismos periodistas me preguntan si vamos a reformar el Monumental. Entonces lo que sucedió es que pasamos de perder más $100 millones por año a ganar $350 millones; se pasó del patrimonio neto negativo de $200 millones a $850 millones positivo. Pero también pasó que el club tiene una vida social y deportiva muy importante y también que a nivel deportivo ganamos ocho copas, dos con Ramón (Díaz) y seis con Marcelo (Gallardo), y eso nos dio un sentido de pertenencia muy grande.

P.: El club es mucho más que el fútbol; ¿cómo se equilibró la gestión con el resto de las actividades?

R.D.: El fútbol subvenciona la actividad social y deportiva del club, si no el socio tendría que pagar una cuota social más alta. Lo que hicimos fue poner en marcha el proyecto. Primero, la deuda de River era tan grande que estaba en cuevas la plata, que tuvimos que poner nuestros nombres para sacarla de las cuevas y meterla en bancos. Después recuperamos el crédito, pasamos de la deuda de corto a largo plazo, y después hicimos un fideicomiso y el socio respondió, y ya lo pagamos. Hoy River tiene plata a plazo fijo, no le debe nada a nadie. En River trabajamos como si fuera una empresa, con objetivos, transparencia y valores. Hoy tengo la felicidad de que no solamente los hinchas de River me saludan, los de Boca me paran para hacer fotos.

P.: ¿Los resultados deportivos ayudaron a llevar adelante el proyecto?

R.D.: Es de ida y vuelta. Porque si River se hubiera concursado o si estuviera en una situación económica delicada, no llegaban los campeonatos. Tenés que tener una estructura organizada, en la que el jugador se sienta que está en un ámbito de primer nivel.

P.: ¿Cómo fue la campaña?

R.D.: En el oficialismo tenemos la ventaja de que la gente ya sabe lo que hicimos, te puede gustar o no. No puedo inventar nada, pero sí puedo mostrar lo que hice y puedo decir lo que vamos a hacer y en eso somos creíbles.

P.: En caso de ganar la reelección, ¿le gustaría que Gallardo lo acompañe los 4 años?

R.D.: Si la gente me elige se lo voy a proponer. Con él siempre hubo un entendimiento

P.: ¿Y cuál es su motivación para buscar la reelección?

R.D.: Si fuera por mi comodidad me tengo que ir. Gané campeonatos, solucioné los problemas económicos-financieros, la gente está contenta conmigo y me considera un buen presidente. Pero sigo porque creo que hay muchas cosas para hacer.

P.: ¿El proyecto del nuevo estadio es una reforma o mudanza?

R.D.: Tenemos un trabajo de reforma, pero también vamos a proponerle al socio que discutamos. Lo que sea, pero tiene que ser un estadio para 85 mil personal, con techo y moderno. Si el domingo nos eligen, vamos a comenzar a mostrar y contar el proyecto.

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