Formosa, la ciudad de la primavera

La capital fundada por el comandante Luis Jorge Fontana, también primer gobernador de Chubut se caracteriza por su vegetación y paisajes, en una zona que posee una constante relación con Paraguay y donde habitan comunidades Wichis, Pilagás y Tobas. Además de este lugar la provincia tiene mucho más para ofrecer, siempre vinculado a la fuerza de la naturaleza y los imponentes paisajes.
Formosa se promociona como una ciudad para sentir la naturaleza. La capital de esta provincia, que lleva su mismo nombre, se encuentra a 2.686 kilómetros de Comodoro Rivadavia, atravesando por tierra parte de la ruta Nacional Nº 3.
Hasta allí fue Viajes y Turismo. En el camino el paisaje se va transformando exhibiendo la diversidad de colores de un país extenso, donde el océano, las montañas y los ríos caracterizan a cada una de las regiones. En el viaje se respira un aire distinto: el aire del litoral y del norte argentino, allí donde la industria quiere hacerse fuerte y el calor es intenso durante gran parte del año.
Formosa capital es conocida como la ciudad de la primavera, por su corto invierno, su escaso frío y su calidez constante. Esta es una de las capitales más jóvenes del país, y su principal característica es la cordialidad de su gente y las apacibles y florecidas avenidas.
Fue el comandante, Luis Jorge Fontana, también primer gobernador de Chubut, quien descubrió estos parajes al costado del majestuoso Río Paraguay,  fundando la ciudad el 8 de abril de 1879.
Allí en el ingreso norte del país, junto a la frontera de Paraguay, los jardines son una postal y la abundancia de espejos de agua da vida a una vistosa vegetación, formando un bello jardín natural que corona a la ciudad de múltiples tonalidades verdes y multicolores flores.
Además de sus paisajes, Formosa combina la historia de su creación y la modernidad que impone el presente con una costa hermosa, con palmeras y verde césped que contrasta con el caudal del río, por donde las balsas transitan hacia la frontera con Paraguay.
En sus calles los puestos ambulantes son una característica, dando forma al mercado donde se encuentran precios y productos de todos los tipos, incluso réplicas y productos traídos desde el otro de la frontera.
La ciudad cuenta con una moderna hotelería, donde no faltan piscinas al aire libre y tampoco la abundante vegetación, ideal para descansar en verano o en primavera. Por su parte, el servicio de gastronomía se destaca por su exquisitez y regionalidad, y también se pueden realizar actividades deportivas como la náutica, canotaje, velas y la pesca.
En abril de cada año allí se realizan dos eventos de nivel internacional como son el “Encuentro de los Pueblos Originarios de América” que reúne a representantes aborígenes, de entidades, agrupamientos y fundaciones que luchan por la defensa de los derechos humanos y por la preservación de la cultura de los pueblos precolombinos, y la “Fiesta Nacional del Río” con la característica única en expresiones culturales y deportivas.
En Formosa Wichis, Pilagás y Tobas conviven en comunidades que mantienen el sesgo indígena inalterable. Estos pueblos, atentos a la voz de la naturaleza, recrean a cada instante su visión particular del mundo.  De esta forma, allí se pueden encontrar artes como la tejeduría en lanas teñidas, cesterías de inimaginable belleza y la maravillosa labor en cerámicas, que pueden ser apreciadas en destacadas piezas únicas.

UNA PROVINCIA CON ESENCIA NORTEÑA
Más allá de la capital la provincia invita a disfrutar de las más inolvidables aventuras en medio de sus increíbles paisajes naturales. Su exuberante vegetación, cuna de los verdes más variados y salvajes, ofrece caminos ideales para llevar a cabo exóticas travesías en 4x4.
Quienes prefieran aventurarse en sus aguas, encontrarán numerosas atracciones en el caudaloso Río Paraguay, en el imponente Bermejo y en el cambiante Pilcomayo. Intensas actividades como remo, canotaje o lancha son algunas de las fascinantes alternativas que proponen las aguas provinciales.
El Bañado La Estrella se encuentra entre los tres más grandes humedales de Sudamérica, de transparentes aguas de cambiantes tonalidades. El mismo está ubicado al noroeste de los Departamentos Ramón Lista, Bermejo y Patiño, y pertenece a las subregiones del Chaco, semiárido y de transición.
El acceso principal más cercano es la localidad de “Las Lomitas”, a 300 Km al oeste de Formosa.
Parte del Bañado es atravesado por el Trópico de Capricornio con una temperatura media de 23º C. Su fondo vegetal da verdes y verdes amarillentos que permiten ver sus habitantes: pequeños peces, cardúmenes de sábalos y ondeantes algas que se mecen con el suave correr de sus aguas.
Por su parte, Los “champales”, son árboles secos que cobran vida al cubrirse por completo de verdes enredaderas, donde viven mariposas, enjambres de abejas, saltamontes, pequeñas aves y ocasionalmente alguna curiyú para deleite de los ávidos de aventura y emociones fuertes.
En esta provincia los amaneceres y atardeceres son únicos cuando se cubren con el sonido que las aves acuáticas profieren, rompiendo el impalpable silencio del Bañado. Dentro de la gran variedad de la extravagante fauna se pueden mencionar: garza blanca, mora y rosada, cigüeña, pato sirirí, ñandú, chajá, y mbiguá. Pero también existen osos hormigueros, yacaré, carpinchos, nutrias, lobitos de río, vizcacha, puma, guazuncho, chancho moro, entre otras especies que hacen más bellos estos paisajes del norte argentino.

Fuente:

Las Más Leídas del Patagónico