Las cuencas todavía no productivas y el desinterés en las áreas marginales
“En casi todas las áreas aún no productivas la exploración fue, a todas luces, insuficiente, con baja densidad de sísmica y de pozos”, plantea el Instituto Argentino del Petróleo y Gas. Desde la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos quieren crear condiciones especiales en las áreas de frontera para que puedan licitarse a privados.
La tarea de intensificación de la explotación convencional que pretende la renacionalizada YPF tiene en la mira a las denominadas cuencas “no productivas”. O “aún no productivas”, dado que en algunas de ellas se estima que tienen algo de potencial hidrocarburífero que, si el precio del barril acompaña, puede aprovecharse.
El Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG) realizó en 2007 un informe sobre las cuencas onshore no productivas. En la mayoría de los casos, la exploración es de antigua data y si se las revisara con la nueva tecnología disponible desde la geología y la ingeniería podría haber sorpresas.
“En casi todas las áreas aún no productivas la exploración fue, a todas luces, insuficiente, con baja densidad de sísmica y de pozos”, plantean en el IAPG.
“No se contaba tampoco con disciplinas hoy imprescindibles: geoquímica orgánica, sísmica de alta resolución, 3D, sismoestratigrafía, atributos, etctéra. No obstante, los datos existentes a la fecha no son condenatorios por lo negativos, son escasos”, manifiestan al mismo tiempo que ponen esperanzas.
“No hubo, por décadas, una difusión y conductas proactivas por parte de las autoridades energéticas, salvo algunas pocas excepciones. Un elemento positivo surge en los últimos dos años: la aparición en el escenario de las provincias en actitudes francamente agresivas”, señalan.
Algunos de los pozos onshore fueron realizados en la mayoría de los casos por la YPF estatal de en las décadas del 60, 70 y 80. Los informes técnicos que relevaron estos planes de exploración de hidrocarburos indican que hasta se buscó en la Meseta Central chubutense y en la Península Valdés.
Un caso de escaso éxito fue en la cuenca de Cañadón Asfalto, en plena meseta chubutense. En los noventa, YPF hizo dos pozos en Gorro Frigio y Gan Gan en donde se detectó presencia de hidrocarburo. En el caso de Gan Gan, el yacimiento tiene poca dimensión y está abandonado.
En el área de Península Valdés, ubicada en la zona homónima de la provincia, hay un pozo realizado en 1975 por YPF, llegando a más de 2.700 metros de profundidad.
Otro caso que por el momento no es atractivo para los inversores es Ñirihuau, una pequeña área que se comparte en el noroeste chubutense con Río Negro. Del lado rionegrino se realizaron tres pozos en los 80. Tiempo después, Esso perforó tres más, uno en Río Negro y dos en Chubut. En 2011 fue a licitación, pero quedó desierta.
En la cuenca del Golfo San Jorge se han realizado más de 30 perforaciones offshore en busca de petróleo en la profundidad del mar argentino. Sin embargo, los últimos intentos privados han dado resultados poco rentables. Allí han estado YPF en tiempos de Repsol y de YPF. Sin embargo, hay mucha expectativa en el offshore y continúan las investigaciones.
AREAS MARGINALES
La Provincia, a través de Petrominera, ha sacado una serie de licitaciones sobre áreas marginales y de frontera con la finalidad de evaluar sus posibilidades y las empresas que han ganado la oferta están, de acuerdo a la Ley, en el proceso de exploración o evaluación antes de seguir a la siguiente etapa de producción o decidir la reversión de las áreas.
Desde la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), es un objetivo la evaluación de lo que se debería hacer para que las empresas se interesen en estas áreas del país y esto está ligado fundamentalmente a dos aspectos: al mantenimiento del Banco de Datos Nacional al cual deberían poder entrar todas las empresas que quieran evaluar las posibilidades de inversión en el país y obtener información de las áreas disponibles; y a crear condiciones especiales en estas áreas de frontera.
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