Los que asesinaron a Rosalía se robaron dinero de cambio y sándwiches de miga

Mientras se aguardan los informes del estudio anatomopatológico del Laboratorio Regional Forense para determinar la causa de muerte de Rosalía Alvarado, la fiscal Camila Banfi comprobó en una segunda inspección ocular junto a la empleada del comercio que faltaba un paquete de sándwiches de miga que ella había repuesto la noche anterior en la heladera. También confirmó que faltaba el dinero del cambio que había dejado en el turno anterior. Sí estaba la recaudación, lo que indica que los delincuentes salieron apresurados luego de abandonar a su víctima con una bolsa en la cabeza en el depósito del local.

La fiscal de Delitos Complejos, Camila Banfi, continúa trabajando en dilucidar el homicidio de la comerciante Rosalía Alvarado (60), quien el viernes 3 de agosto fue hallada con una bolsa en la cabeza en su multirrubro y locutorio de Kennedy casi Charrúas, frente a la Escuela 52.

En las últimas semanas Banfi continuó con las pesquisas en medio de un caso complejo, y de esa manera realizó una segunda inspección, acompañada de la empleada que atendía en el turno tarde el comercio que Rosalía se encargaba de abrir todas las mañanas. Así confirmó lo que hasta ahora no se había podido determinar: que la víctima no fue ultimada en un intento de robo sino que los autores llegaron a perpetrar dicho robo.

Es que en la primera inspección la Policía Científica había encontrado la recaudación del comercio intacta y no había faltantes a simple vista, por lo que el caso generaba un gran interrogante en ese sentido.

Otra de las interrogantes es que la autopsia practicada por el Cuerpo Médico Forense no determinó mediante un estudio macroscópico la causa de la muerte, por lo que se pidió un estudio anatomopatológico que se lleva a cabo en el Laboratorio Regional Forense de la Procuración General.

Mientras tanto, para avanzar en el caso Banfi pidió la ayuda de nuevos peritos y convocó a la empleada del turno tarde del comercio para realizar otra inspección ocular.

En esa segunda inspección, según pudo conocer El Patagónico, la trabajadora reconoció que faltaba un paquete de sándwich de miga en la heladera, que ella misma había repuesto la noche anterior antes de cerrar el comercio y que también que faltaba el dinero en efectivo del cambio que había dejado.

Hay que recordar que Rosalía no llegó a abrir el comercio. Se presume que los ladrones la abordaron en el momento en que estaba ingresando al local en la mañana. Las persianas permanecieron bajas durante toda la jornada y su cuerpo fue hallado alrededor de las 14 de ese viernes, en un sector utilizado como depósito.

Incluso se supo que la bolsa que la víctima tenía en la cabeza habría arrojado presencia de humedad, lo que la Justicia trata de confirmar con estudios de laboratorio. De esa manera, las pericias podrían establecer que los delincuentes la sofocaron con la bolsa, luego tomaron el poco dinero que había de cambio y el paquete de sándwich de la heladera en el momento de escapar del lugar.

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