Organizaciones ambientalistas, peritos enviados por el Consejo de la Magistratura de la Nación y el propio diputado provincial e intendente electo de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, efectuaron durante las últimas semanas gestiones para avanzan con la investigación sobre posibles casos de contaminación en la planta procesadora de aluminio de Aluar.
Una de las medidas más resonantes fue el financiamiento con 300 mil pesos que dispuso el Consejo de la Magistratura de la Nación, a través de una resolución dictada el 4 de mayo, para saber si el humo de dicha empresa contamina.
Se trata de un dinero para financiar el trabajo de peritos tras una denuncia contra la firma que fue radicada en 1997 en el Juzgado Federal de Rawson.
Dicho trabajo lo están realizando dos peritos de la Universidad de Cuyo quienes han recurrido a normativas internacionales para poder alcanzar un diagnóstico exacto sobre la situación de la empresa propiedad de la familia Madanes Quintanilla, residentes en España.
La resolución autoriza a liquidar a favor del Juzgado Federal de Rawson (donde se realizó la denuncia en 1997 y desde donde se sistematiza el estudio) la suma total de 326.329,50 pesos. El Juzgado deberá rendir cuenta documentada de la inversión del dinero.
De ese total, 218.227 pesos serán destinados a la Asociación Cooperadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Cuyo y 108.102,50 a la Fundación Ciencias Exactas y Naturales. Es de hacer notar que estos montos son actualizados de acuerdo a un pedido que el año pasado había realizado el Juzgado Federal de Rawson para poder seguir adelante con la investigación.
Las pericias, a cargo de María Ruth Clausen y María Esther Barbeito, se realizan sobre la base de muestras obtenidas de las emisiones de chimenea y de las emisiones de los techos de la sala de electrólisis de la empresa.
Se trata del humo profundamente blanco que muchas veces los vecinos ven disiparse lentamente en el cielo de Puerto Madryn. Se quiere saber si ese humo es contaminante y qué perjuicios puede traer para los humanos.
Hay que recordar que en el marco de las investigaciones se han obtenido muestras de sangre de algunos operarios que trabajan en Aluar. La presencia de fluoruro y también el daño que puede causar la alúmina es lo que busca detectar esta investigación.
PEDIDO DE INFORMES
Ricardo Sastre, diputado provincial del PJ e intendente electo de Puerto Madryn, también pidió como legislador información sobre el impacto ambiental que tendrá en esa ciudad la ampliación de la planta de Aluar.
Sastre solicitó a las autoridades provinciales que realicen gestiones ante la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de la provincia para que Aluar informe si las ampliaciones realizadas o que realizarán provocaron o provocarán cambios o modificaciones en el recurso hídrico y en la geología costera, de acuerdo con el medio.
Asimismo, pidió que se informe sobre los diferentes aspectos ambientales referentes a la emanación de gases, la composición de los desechos y su tratamiento.
Y aún más preocupación generó en la sociedad madrynense, una denuncia publicada en el diario Jornada y efectuada por el médico Hugo Trovant, quien se desempeñó como facultativo laboral de Aluar durante 21 años.
Trovant fue despedido abruptamente de esa empresa tras reclamar medidas preventivas para los operarios de la planta de moliendas por la exposición que sufren al contacto con la brea y sus sustancias cancerígenas.
El médico describió la realidad a la que están expuestos no solamente los actuales trabajadores de ese sector de la planta de aluminio, sino sus familiares e incluso aquellos operarios que ya se jubilaron y que podrían sufrir algún tipo de enfermedad asociada a las sustancias cancerígenas que manipulan en la planta de moliendas, cuestionó.
Trovant criticó la negativa de las autoridades y de los dueños de Aluar, de avanzar en la adopción de medidas preventivas como ser la construcción de un vestuario y lavadero donde los operarios dejen sus vestimentas contaminadas para que no pongan en contacto con sus familiares y, potencialmente, al resto de la población que pudiera tener contacto con ellos.
Una de las acciones preventivas que Aluar tampoco aceptó, según el médico, fue que se convocara a los trabajadores jubilados de la planta de moliendas para hacerles un seguimiento de su estado actual.
Trovant denunció que pese a sus infructuosos reclamos, la empresa no hizo lugar a los mismos e inclusive a las pocas semanas fue cesanteado tras dos décadas de prestar funciones en dicha empresa productora de aluminio primario.