Mantuvo cautiva a una mujer y la usó como esclava sexual durante más de 30 años

Matías Enrique Salazar Mouture (56 años), mantuvo encerrada por 31 años a una mujer en un departamento. La víctima logró escapar y denunciar a Salazar, quien fue detenido.

La Fiscalía venezolana detuvo y encarceló en las últimas horas a Matías Enrique Salazar Mouture (56 años), que mantuvo encerrada por 31 años a una mujer en un departamento de la ciudad de Maracay, en el estado de Aragua, al norte de Venezuela. La víctima logró escapar y denunciar a Salazar, quien fue detenido por el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas y se le imputaron cuatro delitos: violencia psicológica, amenaza, violencia sexual y esclavitud sexual.

La víctima, a la que las autoridades de la investigación dieron en llamar "Morella", para mantener en secreto su identidad, tiene 49 años. Y según se pudo reconstruir, fue raptada por el hombre en la ciudad de Valencia, y se encontraba cautiva de Salazar desde diciembre de 1988, en un departamento donde "la amenazaba y le daba severas golpizas o la privaba de agua y alimentos si no accedía a tener sexo con él".

En el departamento donde la mantuvieron secuestrada durante tanto tiempo no podía ni asomarse a la ventana. Solo tenía la posibilidad de escuchar la radio y sus familiares no supieron nada más de ella desde el año en el que fue raptada. Ellos, ante la falta de información y de datos de su paradero, la creyeron muerta.

Morella tenía 17 años y él 23 cuando iniciaron una relación sentimental. La familia de ella no lo quería porque el muchacho, en esos momentos, se había mostrado agresivo en varias oportunidades. Pero no queda claro cómo el joven se la llevó sin dejar rastros. Al parecer, la familia de la víctima también pensó que él también había muerto.

Parte de la desorientación de la familia puede partir de un dato clave: Salazar la raptó y la tuvo cautiva en varios departamentos. Pero toda esa pesadilla interminable se dio hasta que el 24 de enero Morella encontró unas llaves que dejó su captor y con ellas pudo abrir la puerta de calle. Una vez allí pidió ayuda y llegó hasta una dependencia policial en la que hizo la denuncia y contó su padecimiento. Las autoridades policiales no podían creer lo que escuchaban. Acto seguido, se desplegaron los operativos correspondientes para detener al acusado. Ahora la Policía investiga la situación de otras dos mujeres. Son madre e hija y Salazar también las habría tenido cautivas desde hace 23 años.

Salazar, apodado "El Limón", "El Gordo Matías" y "Maracay", era considerado por sus vecinos como "un hombre silencioso y amistoso". Morella ya está con su familiares. Al momento de escapar presentaba un cuadro de desnutrición y trascendió que su familia la complace en sus pedidos, como ver Pocahontas, una película que se estrenó en 1995. Por supuesto que no duerme bien y pide permiso para realizar cualquier acción.

El abogado de Salazar brindó una rueda de prensa donde confirmó que Salazar había tenidos relaciones sentimentales con las tres mujeres secuestradas bajo el consentimiento de estas, y que eso no era ningún delito. Y cerró su conferencia con una frase polémica: "En Venezuela las leyes no prohíben tener tres mujeres".

El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, prometió "máxima justicia" en el caso. "Fiscales del Ministerio Público en materia de protección a la mujer han entrevistado a las víctimas y familiares", comentó Saab. En tanto, el Parlamento exigió que el hombre sea enjuiciado. "No debería gozar de ningún beneficio judicial", manifestó la diputada Manuela Bolívar, presidenta la Subcomisión de Mujer e Igualdad de Género del Legislativo.

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