A la convocatoria de la comunidad universitaria, cuyos principales referentes encabezaron la columna de alrededor de mil quinientos manifestantes, adhirieron agrupaciones sociales como la del Polo Obrero, militantes de la CTA Autónoma, del gremio de Camioneros, de agrupaciones del Partido Justicialista e incluso funcionarios de primera y segunda línea de municipio, entre otros.
La quinta marcha nacional comenzó a las 17:00 desde el edificio de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) ubicado en el acceso norte y luego se desplazó por las avenidas San Martín e Independencia, llegando hasta la plazoleta de El Gorosito.
En ese sitio se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino e hicieron uso de la palabra varias oradores, pero previamente se leyó un extenso documento que elaborara el Consejo Interuniversitario Nacional y federaciones de gremios docentes.
Como era previsible, algo que quedó reflejado en los discursos y pancartas, la bronca se extendió hacia el bagaje de ajuste de las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei y de sus aliados en el Congreso Nacional ya que justamente en esta misma jornada, dejaron sin quórum la sesión en la Cámara de Diputados para evitar que se derogara el nefasto Decreto 70/23.
A ello sumaron la recesión económica, el cierre de fuentes laborales que genera un brusco incremento de la desocupación con el consecuente incremento de los niveles de pobreza e indigencia, el desmantelamiento de instituciones públicas, los recortes de prestaciones en el PAMI, la eliminación de planes sociales y la entrega de los recursos naturales y de la soberanía a través la permisiva venta de tierras a grupos empresarios y magnates internacionales, entre otras medidas recesivas.
EJE DE LA CONVOCATORIA
Vale señalar que en el documento que se difundió a todo el país se puso de manifiesto que la quinta Marcha Federal no solo fue la manifestación de la voluntad de la comunidad universitaria, sino de toda la ciudadanìa argentina para hacer cumplir el principal instrumento para su sostenimiento: la Ley de Financiamiento Universitario.
“El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la Ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el poder Judicial nos han dado la razón sancionando una Ley, declarando inconstitucional la pretensión del gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)”, se agrega.
En los párrafos finales se pone de manifiesto que “los países que se soñaron grandes, capaces de asegurar una vida y un ambiente saludables para sus pueblos son aquellos que hicieron la apuesta sostenida de tener un sistema de educación de calidad, ciencia y tecnología nacional con capacidades de resolución de sus problemas, y un dispositivo que movilice el talento y la creatividad social en todos sus niveles”.