Pidieron la absolución del condenado por el homicidio de Santiago Blanco

La Defensa Pública que asiste a Lucas Avila Maya pidió su absolución o en su defecto el cambio de calificación por una menos gravosa. Se trata del joven mendocino que fue condenado a 17 años por el homicidio de Santiago Blanco, asesinado durante el asalto que sufrió, juntos a sus padres, en su vivienda familiar. La semana que viene se expedirá el tribunal de la Cámara Penal.

La impugnación de sentencia por la condena de 17 años de prisión efectiva que recibió Lucas Avila Maya se llevó a cabo ayer en la Oficina Judicial de Comodoro Rivadavia. El acto se realizó ante el tribunal de la Cámara Penal, el cual estuvo integrado por los jueces Martín Montenovo, Daniel Pintos y Guillermo Müller.
El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por la fiscal general, Camila Banfi, mientras que el condenado recibió el asesoramiento de la defensora pública, Viviana Barillari, quien instó la impugnación.
En ese marco, la defensora insistió en la falta de prueba para arribar a una sentencia condenatoria y reclamó la absolución de su pupilo. En tanto criticó el concurso ideal de las calificaciones jurídicas que escogió la Fiscalía y por la cual fue condenado Avila Maya: homicidio en ocasión de robo en concurso ideal con robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y el resultado de lesiones en las víctimas.
Con respecto a las calificaciones, de manera subsidiaria, la abogada pidió que se modifique y se mantenga la correspondiente al artículo 165 del Código Penal, como lo es el homicidio en ocasión de robo. En consecuencia, solicitó que se aplique el mínimo de la pena que se contempla para dicho delito, es decir 10 años.
La acusadora pública respondió todos los agravios que destacó la defensa y se manifestó respecto a la prueba ofrecida en el debate, la cual evaluó como contundente para arribar a la condena a la que finalmente llegó el tribunal de primera instancia por decisión unánime.
Por lo tanto, la fiscal pidió que se confirme la sentencia condenatoria en todos sus términos y que se mantenga la prisión preventiva del condenado hasta tanto el caso sea declarado cosa juzgada.
Por último, el tribunal le ofreció la palabra al condenado y este aceptó la invitación a expresarse. Al respecto, dijo que es inocente y que nada tuvo que ver con el hecho que se le atribuye. "Me estoy comiendo un garrón", sostuvo.

EL CASO

Se debe recordar que el caso que tuvo como víctima a la familia Blanco y del que resultó asesinado Santiago, ocurrió el 5 de agosto del año pasado y según la Fiscalía, del mismo participaron Gustavo Martínez –condenado a 4 años y 6 meses de prisión-, su prima Mariela Martínez –que fue absuelta en el juicio– y Lucas Avila Maya, quienes previo al día del atraco realizaron actos preparatorios para su concreción.
En el relato de la acusación con la que se llegó a juicio, se precisó que a las 19:20 los tres imputados estuvieron en las inmediaciones de Jauretche y Francisco Behr en una Volkswagen Caddy (dominio FWI 871) desde la que realizaron una minuciosa vigilancia de la casa de la familia Blanco, ubicada en La Prensa al 700. En tanto que a las 21:20 los dos sujetos aprovecharon que integrantes de la familia ingresaban a la propiedad dos vehículos, ingresaron por la parte trasera y esgrimiendo armas de fuego sorprendieron a la dueña de casa de 78 años, le apoyaron un arma de fuego en la cabeza y le pegaron patadas en el cuerpo. El otro intruso se dirigió al living y redujo a Santiago Blanco (41), al tiempo que le preguntaban dónde está la chica y en qué lugar tenían el dinero.
Los gritos de la septuagenaria alertaron al marido que estaba en la habitación de la parte superior de la vivienda, quien tomó un arma de fuego calibre 32 y bajó. Al dar la voz de alto, Martínez y Amaya comenzaron a disparar en cinco oportunidades en dirección a las víctimas y Blanco alcanzó a efectuar un disparo. Los tiros de los imputados dieron en la mano derecha y en la pierna de Angel Blanco; Agustina Salazar fue herida en la pierna.
Ese tiroteo motivó la huida de los ladrones y lo hicieron rumbo al pasillo de la vivienda que da a la calle por lo que al ver que se retiraban, Santiago Blanco se puso de pie, se dirigió al ambiente contiguo para tomar el teléfono que estaba junto a la puerta de entrada y llamar al 101, lo cual fue advertido por los autores y casi desde la calle efectuaron disparos, uno de los cuales impactó en el abdomen de Santiago Blanco y otro hirió a Gustavo Martínez, quien fue dejando rastros de sangre hasta la camioneta en la que escaparon.

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