Sobre las 21:30 del lunes personal policial de la Seccional Quinta junto a Bomberos Voluntarios tomaron intervención en el incendio de una precaria vivienda.
La casa incendiada, según lo informado, era propiedad de una familia de apellido González y se encuentra entre las calles Romero y Sargento Acosta, en el límite de las 1.311 Viviendas y los asentamientos de Cerro Solo. La vivienda ardió en contados minutos y los daños fueron totales.
Según comentó la policía a Diario Patagónico, el incendio habría sido provocado por familiares y amigos de Matías Ovalle, de 19 años, acribillado cerca de la medianoche del domingo con seis disparos en los límites del barrio Ñiaco y las 1.311 Viviendas.
Una vez que la policía y los bomberos se retiraron del lugar del siniestro, de acuerdo a los registros de la Seccional Quinta, sobre las 23:30 se recibieron llamados de vecinos que daban cuenta de que se escuchaban disparos de arma de fuego en el lugar.
Estaban tiroteando la casa que antes habían incendiado, una vivienda donde según la policía en otros tiempos se juntaban Ovalle y otros compañeros de andanzas.
Cuando los efectivos de la Seccional Quinta llegaron a corroborar el incidente armado, los autores ya habían huido.
Hay que recordar que cerca de la medianoche del domingo, Ovalle -un joven con antecedentes policiales- recibió cuatro tiros en la espalda, uno en el glúteo y otro en el tórax, todos calibre 22. El autor de la agresión por un joven que de repente apareció en la esquina de Cabo Benítez y Mariano Rodríguez, en el barrio Ñiaco y comenzó a disparar contra la víctima y contra un amigo que alcanzó a escapar ileso.
Malherido, Ovalle fue trasladado por los vecinos al Hospital Regional donde falleció sobre las 1:45 del lunes. Con su muerte son cuatro las víctimas de homicidio registradas en Comodoro Rivadavia en lo que va de este año.