Buenos Aires (Télam)
Fuentes judiciales confirmaron ayer que el 28 de diciembre pasado la juez federal la procesó por los presuntos delitos de «encubrimiento» y «sustracción de documento público» por la bolsa encontrada el 5 de junio de 2007 en el sanitario de Miceli.
Las fuentes tribunalicias confirmaron que la magistrada también trabó un embargo de 200.000 pesos en los bienes de la ex ministro y dispuso la «falta de mérito» de su hermano José Rubén Miceli.
El 26 de diciembre pasado, José Rubén Miceli, que está inválido, había confirmado frente a Servini la versión de su hermana. Dijo que él tenía ahorrados 100.000 pesos para una operación de cadera que finalmente cubrió su obra social y que, como no necesitó el dinero, se lo dio a su hermana para que se mudara.
El caso de la bolsa que le costó el cargo a la ministro comenzó en junio, cuando la policía descubrió 100.000 pesos y 31.000 dólares en el baño de Miceli en el Ministerio de Economía. Primero, ella sostuvo que la plata era suya, pero luego cambió su versión: dijo que se la había prestado su hermano Horacio.
DALE QUE VA
La ex ministro de Kirchner le dijo a Servini que su prestamista no había sido Horacio, sino José Rubén. Fue en la misma audiencia en la que sostuvo que ella misma había hecho en su casa, el termosellado que tenían los billetes encontrados.
«Dio el nombre de Horacio para no exponer a Rubén, que iba a ser operado el 17 de julio», dijo su abogado, que informó que la operación se concretó el 24 de julio.
En pleno enero, la otra causa que investiga a la ex ministro de Economía por el uso indebido de custodios y de autos oficiales avanza.
El fiscal del caso, Angel Osorio, hizo el 2 de enero una presentación formal para que el juez Sergio Torres siguiera adelante con el expediente y le pidió que ordenara nuevas medidas de prueba.
Miceli, en tanto, dijo estar «indignada» por su procesamiento, dispuesto por la juez federal y sugirió que la causa «fue armada para perjudicarla».
«Me siento en el centro de algo absolutamente armado para perjudicarme y para perjudicar a todos los intereses que yo represento y que yo he defendido durante mi función en el Ministerio de Economía», declaró ayer Miceli.
«Ahora está claro que me pegaron una etiqueta» en el fajo de dinero con el código de barras indicativo de un número de lote del Banco Central, hallado en la bolsa con unos 200.000 pesos en el baño de su despacho y que dio origen a la causa judicial en su contra.
«Ninguno de los testigos dijo que había otra cosa que identificara ese paquete como perteneciente al Banco Central», añadió en declaraciones en las que señaló que el procesamiento la «afecta profundamente» y la «indigna».
Aseguró además que las características del «ladrillo» de dinero no eran los típicos de los que salen del Banco Central y que sólo lo vinculaba con esa entidad una etiqueta que, aseveró, «todos dicen que no tenía salvo (el subinspector Rodrigo) Palo».
Miceli relacionó el supuesto armado de la causa en su contra con la suspensión del pago de 600 millones de pesos al Grupo Greco, dispuesta mientras era ministra y advirtió que no será un «chivo expiatorio para tapar otras cosas en la Argentina».