El mundo deportivo se escandalizó este mediodía cuando se conoció que Lionel Messi fue sancionado de oficio por la Federación Internacional de Fútbol Asociado con cuatro fechas de suspensión.
El crack argentino se perderá casi todo lo que resta de las Eliminatorias en un momento sensible para el equipo de Edgardo Bauza, que aún no tiene asegurado su pasaje a la Copa del Mundo de Rusia.
La sanción generó muchas suspicacias. Porque fue de oficio. Porque no fue pedida por ninguna asociación del mundo.
Porque los árbitros ratificaron en sus informes que no escucharon los insultos del capitán argentino. Y por muchos motivos más. Sin embargo, lo que no se sabía hasta ahora era cómo se había originado el expediente que terminó con la sanción.
Según dio a conocer Infobae, la carpeta de la FIFA fue abierta a instancias de un pedido del presidente de la Comisión de Ábitros de la Conmebol, el brasileño Wilson Seneme. Esa comisión también está integrada por el ex árbitro argentino Héctor Baldassi, el colombiano Oscar Ruiz y el uruguayo Jorge Larrionda, veedor del partido que se jugó en el Monumental.
En la AFA están convencidos de que fue Seneme quien hizo llegar a la FIFA los links a notas periodísticas y videos que se utilizaron para abrir el expediente contra Messi por los insultos a la terna arbitral brasileña que impartió justicia en Argentina-Chile. La alerta activó un procedimiento de emergencia que en tiempo récord derivó en la suspensión de "La Pulga".
"La FIFA no está atenta a todos los partidos del mundo. Se rige por los informes oficiales de los árbitros. Si la Comisión de Ábitros no hubiera alertado sobre lo que sucedió en el encuentro entre Argentina y Chile, nunca se hubiera adoptado una decisión de oficio como la que se tomó", explicaron a Infobae fuentes con acceso al caso.
Seneme, nacido el 25 de agosto de 1970 en San Carlos, San Pablo, dirigió 31 partidos internacionales, entre ellos un Mundial sub 20 y una final de Copa Sudamericana. Probablemente Baldassi y el resto de los integrantes de la Comisión no estuvieron enterados de la jugada de Seneme.
La FIFA giró un nota a la AFA, que a la madrugada y a las apuradas hizo su descargo para intentar "salvar" a La Pulga. Pero la sanción ya era un hecho. Tras el informe de la Comisión no se podía volver atrás. Lo que sorprendió, quizás, fue la dureza. Cuatro fechas parece mucho.
¿A partir de ahora actuará siempre de oficio la FIFA cada vez que observe en un video que un jugador insulta a un árbitro? ¿Qué hará cuando advierta una dura infracción que no fue cobrada durante el partido? ¿Cómo reaccionarán las asociaciones cuando crean que han sido perjudicadas con un fallo en un partido?
Los casos en los cuales las asociaciones y sus respectivos tribunales actúan de oficio han sido siempre un tema recurrente de discusión en el ámbito futbolístico. En la Argentina, por ejemplo, el Tribunal de Disciplina tiene como jurisprudencia "no actuar" de oficio.
Un ejemplo de ello es lo que sucedió en el caso Carlos Tevez. Cuando el entonces delantero de Boca lesionó al futbolista de Argentinos Juniors Ezequiel Ham, fueron muchas las voces que se alzaron para exigir una sanción. El Tribunal respetó su pensamiento histórico y no intervino.