Este domingo se cumple un año de la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder, la pareja de jubilados que salió de Comodoro Rivadavia rumbo a Camarones y nunca llegó a destino. Pese a los múltiples rastrillajes y el hallazgo de su camioneta, la investigación no logró determinar qué ocurrió con ellos.
El día de la desaparición, Morales y Kreder partieron desde la vivienda del hombre, en el barrio Ciudadela, para pasar el fin de semana en esa localidad chubutense. La pareja se trasladaba en una camioneta Toyota Hilux, patente NSP-455, equipada con una cúpula color champagne, que fue registrada por varias cámaras de seguridad.
La última señal de los teléfonos de los jubilados se registró a las 9:53 horas de ese mismo día. De hecho, la falta de contacto con ambos alertó a sus familiares, que presentaron las denuncias e impulsaron el inicio de la búsqueda.
Las primeras medidas confirmaron que el vehículo circuló por la Ruta Provincial Nº 1, en dirección a Caleta Córdova. Ese recorrido generó inquietud entre las hijas de Kreder, quienes manifestaron que el hombre cuidaba especialmente su camioneta y el estado de los caminos de esa zona no era favorable para transitar.
Casi una semana después, concretamente el 17 de octubre, la camioneta apareció en el Zanjón de Visser, un sector ubicado a seis kilómetros de la costa y a 15 kilómetros de la Ruta Nacional 3. El vehículo estaba cerrado, sin ocupantes y con las pertenencias personales de Morales y Kreder en el interior, un escenario que incrementó la incertidumbre.
Desde ese momento, los investigadores contemplaron tres hipótesis para explicar la desaparición: una ausencia voluntaria, un accidente o un hecho delictivo. Sin embargo, ninguna de esas posibilidades permitió establecer qué ocurrió con la pareja.
Por un lado, no se detectaron signos de violencia ni indicios de un altercado. Además, los análisis posteriores tampoco establecieron elementos que permitieran sostener la participación de terceros.
A raíz de esto, se reforzó la hipótesis de que la pareja hubiera descendido para pedir ayuda, debido a que el vehículo había quedado encajado en el terreno. Bajo esa posibilidad, los equipos priorizaron la localización de ambos con vida ante el riesgo de que se encontraran perdidos o desorientados.
La Policía del Chubut, mediante distintas divisiones coordinadas por Búsqueda de Personas, desplegó un operativo junto con Defensa Civil de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia y voluntarios. Los rastrillajes incluyeron recorridas terrestres y marítimas, sobrevuelos en helicóptero y el uso de recursos provinciales y nacionales, pero ninguno de ellos tuvo resultados positivos.
Durante las semanas posteriores se revisaron sectores de la zona costera en más de una oportunidad. Los operativos incluyeron la inspección de sumideros, estancias y refugios, además de vuelos con drones nocturnos, pero tampoco se hallaron rastros.
A un año de la desaparición, el caso continúa sin respuestas. Según Diario Crónica, la causa permanece a la espera de testimonios o datos que permitan reorientar las medidas de investigación y establecer el paradero de la pareja.
Mientras tanto, el Gobierno nacional mantiene vigente una recompensa de $5 millones por cada uno, para quienes aporten información útil sobre Morales y Kreder. Sus familias aún aguardan conocer qué sucedió con ambos tras su salida de Comodoro Rivadavia.
En una publicación difundida al cumplirse ocho meses de la desaparición, una de las hijas de Morales expresó el impacto de la ausencia en su familia. “Mi hijito me preguntó al ver una foto por qué su abuelita ya no venía a visitarlo y yo solamente pude llorar porque no encontré palabras para responderle”, escribió.
De este modo, la mujer reclamó avances en la investigación y pidió que el caso no quede sin resolver. “Mi mamá merece ser encontrada y mi familia merece una respuesta”, sostuvo. También convocó a quienes puedan aportar datos a comunicarse con las autoridades: “Ayúdenme a mantener viva su memoria y el pedido de justicia”.