En apenas cinco días Comodoro Rivadavia registró dos víctimas fatales en accidentes de tránsito sobre la ruta Nacional 3, dentro de su ejido urbano.
Después que el martes a la mañana, Matías Achimón (19) perdiera la vida al estrellarse contra un árbol en la Curva del Papa, ayer a la madrugada Rodrigo Contreras Ordoñez (29) también falleció al impactar contra una palma de alumbrado público, en la autovía Rada Tilly-Comodoro Rivadavia, frente al Aeroclub.
Según informó la Seccional Tercera de Policía, que trabajó en el lugar del accidente junto a Bomberos Voluntarios, Contreras falleció de manera instantánea. El impacto contra la palma se produjo a la altura de la puerta del conductor y la víctima quedó aprisionada en el habitáculo.
La Policía informó que no existe hasta el momento ningún testigo presencial del accidente que pueda colaborar en determinar las causas.
El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para practicarle la autopsia de rigor. La causa judicial está a cargo de la fiscal de turno, Fabiola López.
OTROS DOS DESPISTES
El sábado a las 23 cuando la lluvia ya complicaba el tránsito en Comodoro Rivadavia, se produjeron dos importantes despistes en el acceso norte al casco céntrico, sobre la Ruta Nacional 3
Un Chevrolet Onix, -dominio AA462WD- que circulaba de sur a norte en la trepada de la curva del Chalet Huergo, se despistó por causas que tratan de establecer la Policía. El vehículo se estrelló contra una palma de alumbrado público. El impacto se produjo sobre el lateral del conductor lo que le generó lesiones a Brian Eduardo Villafañe, de 29 años, quien debió ser trasladado al Hospital Regional.
Casi en simultáneo, pero a metros de ese lugar frente al Cerro Chenque, pasando la estación de servicio Eureka, un Hyundai -patente CMS 938- que se dirigía hacia la zona céntrica terminó despistado en una zanja.
Inspectores municipales de Tránsito constataron que el conductor, identificado como Juan Pablo Carrizo, no presentaba lesiones, pero el control de alcoholemia, arrojó que manejaba con 1,73 gramos de alcohol por litro de sangre –el máximo tolerado por la Ley de Tránsito es de 0,50-, por lo que se procedió al secuestro del vehículo que fue trasladado al corralón municipal.