Después de varias semanas de preparación, los Bomberos Voluntarios de Esquel deslumbraron a todos con una coreografía de la canción “firehouse” de Daddy Yankee. Cargando el pesado equipo que utilizan para los rescates los bomberos dieron una muestra de alegría y movimiento.
Además de juntar juguetes y golosinas que serán destinados a una actividad el sábado para los niños del barrio Baden 2, los bomberos se convirtieron en un atractivo más del verano esquelense que ya reúne a cientos de turistas que disfrutan de su descanso en la zona cordillerana.