Siempre es candidato Agustín Canapino. Tiene las condiciones y el respaldo de un equipo como el Chevrolet YPF para ganar carreras y alcanzar el objetivo que es llegar a fin de año con chances en la pelea por el campeonato. En Rosario, no tuvo el arranque deseado. Abandonó en el sprint y en la final. Pero el automovilismo da revancha.
El TC2000 regresó a Bahía Blanca, después de 15 años y el campeón demostró que está más vigente nunca. Sacó chapa y aprovechó que llego sin kilos para realizar un notable fin de semana alzándose con las victorias del sprint y de la final. Esos resultados, le permitieron escalar al tercer puesto en el torneo con 48 puntos, a 20 de diferencia del nuevo líder Julián Santero.
“La carrera fue de menos a más. La corrí muy tranquilo. Esperando las opciones en cada vuelta, cuidando el auto porque es un circuito corto en el que se exige mucho el neumático y los frenos. Por eso fui superando uno por uno. Cuando llegue a estar segundo detrás de Llaver, venía con mucho más ritmo y con los push to pass guardados. El equipo decidió en no hacer una pelea innecesaria, fue inteligente y le agradezco a Bernardo por ceder el primer puesto”, contó Canapino.
“Después de ahí tuve un autazo. Fui tranquilo hasta el final. Hice una diferencia con un Chevrolet Cruze muy bueno gracias a todo el trabajo del equipo Chevrolet YPF”, agregó.
“Ahora vamos a poner todo en todas las carreras. Venimos de terminar bien el año 2021 y ahora conseguimos el 1-2. Estamos fuertes. Igual esto recién comienza hay que estar con los pies sobre la tierra. Falta mucho todavía”, cerró el piloto de Chevrolet.
Para el equipo Chevrolet YPF y para la marca fue la segunda victoria consecutiva en Bahía Blanca ya que en 2007 (última carrera de TC2000 en este circuito) había ganado Matías Rossi con un Astra y el fin de semana lo hizo Canapino, con un Cruze también con el “1” en los laterales, como lo hizo el de Del Viso en aquella oportunidad.