Caso Píparo: el presunto autor material se declaró inocente

Expresó, mientras miraba a la víctima: “Yo le voy a decir la verdad. Fue (Carlos) Moreno. A Moreno se le escapó el tiro”.

“Me acusan de algo que yo no hice. No entiendo cómo me apuntan (como presunto autor) si yo no estuve ahí. La verdad está acá”, sostuvo Burgos apuntando con su brazo derecho al sector de los imputados.
El joven de 21 años, vestido con una camisa negra de rayas blancas finas verticales y cuello blanco, jeans y zapatillas grises, se sentó ayer ante el Tribunal Oral Criminal II de La Plata, que desde el lunes lo juzga a él y a otros 6 imputados por la salidera bancaria que sufrió Carolina Píparo el 29 de julio de 2010, en La Plata.
“Hacía ocho días que estaba en libertad, estaba comenzando a buscar un trabajo, no tuve posibilidad de agarrar una herramienta y pasa esto. Yo no estuve ahí, yo soy inocente”, precisó el joven tras recordar que estuvo alojado en institutos de menores desde los 16 a los 18 años.
“Querían que los acompañe (los policías) pero yo les dije que iba a ir solo, que no los iba a acompañar, así que una hora después fui con mi mamá en moto a la seccional, nos hicieron esperar media hora en un patio luego nos llevaron a una oficina y entraron varios oficiales con muchas estrellas (en sus uniformes), la sacan a mi mamá, y a mi comienzan a sacarme fotos”, relató.
Burgos remarcó “a la señora (Carolina Píparo) la conozco por la tele y por los diarios, yo soy inocente, yo no estuve en el hecho, me acusan de algo que no hice”.

PALABRAS DE LA MADRE
Marcela Luján Pérez, madre de Carlos Burgos, presunto autor del disparo que hirió a Carolina Píparo, declaró ayer que su hijo “es inocente” y dijo que él “salió la noche anterior y cuando fue la salidera estaba durmiendo”.
La mujer le detalló al Tribunal Oral Criminal II de La Plata que su hijo “fue a un salón de fiestas con su amigo Juan y cuando llegaron yo estaba dormida y me desperté y le dije que no hagan ruido porque se pusieron a comer”.
“La policía llegó poco despues de las 11 de la mañana a mi casa y me preguntaron por el papá de Burgos, del que estoy separada, y también por mi hijo”, contó Pérez.
Explicó que le dijo “que dormía y en ese momento Carlos se levantó y se lo querían llevar porque decían que tenían una orden del juzgado”.
“Les dije que yo lo llevaba a la comisaría, adonde lo llevé después de hacerle la comida”, dijo la mujer.
Declaró a los jueces que en la comisaría “unos policías grandotes le comenzaron a gritar: ¿qué hiciste?” y recordó que uno de esos uniformados después le “contó que había habido una salidera y lo acusaban” a su hijo, por lo que “lo dejaron preso”.

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