La actividad se basará en conceptos que se dilucidarán a través de ejemplos prácticos cantados en vivo y analizando los mecanismos que se ponen en juego en los participantes al momento de la performance comunitaria, donde se vincula estos tres elementos cósmicos en simultáneo: la voz como sonido humano, la copla como arte verbal y la percusión como pulso y vibración telúrica.
“En el país existen canciones que condensan la sustancia de siglos y milenios, cantadas durante generaciones y que han mantenido milagrosamente su aroma y su savia a través de muchas gargantas que continuaron practicando en el tiempo las coplas.
El cantar y el percutir son dos componentes básicos y esenciales en la educación de toda persona, siendo necesario su continuo contacto desde las edades tempranas. En este sentido, la charla estará basada en este canto colectivo y sus posibilidades como herramienta pedagógica en el aula y estrategia de inclusión educativa.
Por ser las más primitivas y arcaicas del folklore, se cantan como el primer canto del mundo: en comparsa al unísono, o a modo responsorial solista y comparsa percutiendo en simultaneidad un tambor de mano de origen precolombino, caja.
En el imán fusionante del unísono que caracteriza el canto de la copla y el toque hipnótico de la caja, nadie queda excluido. El cantar y batir el parche a la vez, responde a una desbordante necesidad de expansión y expresión. Su sabor y su magia residen en la pujanza de su acento y en la voz largada sin ningún tipo de represión. Aquí nadie desafina, es simplemente la libertad, la oportunidad de soltar la voz, natural, como recién nacida.
La posibilidad de cantar a los gritos que se manifiesta generalmente en los chicos, encuentra perfecto desahogo y equilibrio en esta técnica y en estas canciones. Para que esto suceda es necesario que el maestro cante, que conozca primero estos repertorios, y el carácter primitivo que responde a esta forma de expresión milenaria, a pura voz y percusión, y que se convierta en facilitador/multiplicador en el aula de este hecho ancestral y contemporáneo a la vez.
Cantar y hacerlo entre todos y en rueda revitaliza el canto en la escuela, otorgando alegría y libertad, generando sentido de pertenencia grupal, forjando identidad y seguridad en sí mismo, fortaleciendo destrezas, habilidades, valores y actitudes que son muy necesarios para el desarrollo integral del niño, y esto se proyecta en futuros adultos más libres, creativos, críticos, solidarios y con sentido de comunidad”, explican en un comunicado.
Miriam García es cantante, música, actriz, investigadora del folklore musical y educadora popular. Desde hace varios años basa su trabajo vocal ahondando en la investigación del yacimiento musical ancestral, cultivando piezas recolectadas del cancionero anónimo y tradicional argentino y latinoamericano. Discípula de Leda Valladares, fue designada por ella para continuar con la difusión de su obra.
Además, tuvo a su cargo el trabajo de revisión, reclasificación y ampliación de los 8 volúmenes de Mapa Musical Argentino. Desde 1999 es titular de la cátedra de Canto Andino con Caja, en el Centro Cultural Ricardo Rojas.
Ese mismo año su material discográfico “Cantos Milenarios de la Tierra” obtuvo el Premio Trimarg otorgado por la Unesco en el rubro “Música Étnica y/o Folklórica auténtica”. Por último, se resalta que García viene trabajando desde el 2010 en colaboración con el proyecto “Chancha Vía Circuito” de Pedro Canale.