El representante de la vecinal, Armando Cerezo, mostró su satisfacción por el avance de estos trabajos e indicó que espera que esos lotes que se recuperan ahora vuelvan al barrio para permitir la radicación allí de otros vecinos que tienen urgencia de terrenos.
Hace cuatro años los vecinos empezaron a elevar notas al municipio y al IPV para que se destruyeran esas casas que tenían fallas de construcción, estaban abandonadas y constituían un riesgo de derrumbe, pero fue esta gestión municipal la que se hizo eco del reclamo y avanzó en su demolición.
Oscar Ruiz, a cargo de la Subsecretaría de Obras Públicas, dijo que cuando estaba al frente del Instituto de la Vivienda conocía de lleno el problema que representaban estas casas y también se mostró conforme con esta posibilidad de limpiar y recuperar esos lotes.
En tanto, Cerezo reiteró que la existencia de esas casas constituía un peligro latente para todos los vecinos porque “allí había juntas de gente que venía de afuera a ingerir alcohol y otras cosas”.
Estas casas ya habían sido desmanteladas por los antiguos dueños que cuando se fueron retiraron todas las ampliaciones que habían concretado en el lugar, lo cual había dado lugar a la presencia de grupos de gente ajena al barrio en esas precarias infraestructuras.
En esta ocasión, son 24 las viviendas a demoler, pero hay otras 20 más en igual situación, se dijo.
Cerezo también aclaró que continuarán en conversaciones con el municipio para que se entreguen esos lotes a hijos de antiguos residentes del barrio que hoy tienen necesidad de vivienda y así se lo hicieron saber al subsecretario de Tierras, Martín Galíndez.
También se hizo presente en el lugar Oscar Ruiz, quien reconoció que de esta forma se cierra un largo tiempo de gestión por estas viviendas. “Antes no pudimos lograr la demolición de las casas, aunque había un pedido expreso de la vecinal y de los vecinos, pero ahora se logró establecer un convenio con el IPV y está el compromiso de la municipalidad de tirar abajo unas 18 viviendas”.
El funcionario aclaró que los lotes son del municipio, pero no se conoce aún el destino final que ahora tendrán. En tanto sobre los ex habitantes de esas casas, recordó que se hicieron seis viviendas nuevas en Mosconi y aclaró que se continúa avanzando en el plan de reubicación de estos vecinos en casas que se construyen frente a Gendarmería y en el Club Paso, con lo cual se podrá a futuro reubicar a estas 44 familias del barrio Divina Providencia que tenían juicios con el Estado por la condición de estas viviendas construidas durante la administración de Carlos Maestro.