Con nueve de los doce concejales, dadas las ausencias de Viviana Navarro, Viviana Almirón y Ricardo Gaitán, el Concejo Deliberante decidió diferir el tratamiento del Código de Planeamiento Urbano que se había anunciado para ayer, cuando se concretó la primera sesión ordinaria de setiembre.
Los fundamentos para la prórroga los dio José Gaspar, titular de la comisión de Legislación General (N° 1), quien explicó que esa sanción conlleva dar de baja una gran cantidad de legislación actualmente vigente, asociada a ordenanzas que se trataban ayer en recinto que hubieran caído por su propio peso al aprobar el mismo día una norma que anula su encuadre. "En técnica legislativa no podemos permitir eso", señaló y afirmó que el Código se tratará el tercer jueves de este mes, en la próxima sesión.
El argumento vino fundamentalmente asociado al cambio de uso del sector alto de Ciudadela conocido como "La planchada", al que ayer se autorizó el cambio de uso del suelo, pasando de área natural a zona suburbana. La modificación abarca a un predio de 30 hectáreas ocupadas informalmente desde hace varios años y, en las que dado su origen productivo y en función de que a 60 metros de distancia se erigen planes de viviendas, quedará prohibida la cría de porcinos, aves y animales domésticos o no domesticables. Mientras, se estableció la dimensión de los lotes con superficies mínimas de 1.000 metros cuadrados y máximas de 10.000.
"TERCERIZA RESPONSABILIDADES"
La hora de preferencias contuvo las críticas de la UCR por la posición pública adoptada por el intendente Néstor Di Pierro en relación a la SCPL tras los cortes de agua y energía del pasado fin de semana, acusándolo de "tercerizar responsabilidades".
Así lo planteó Pablo Martínez al reclamar que "le resultó fácil tercerizar responsabilidades aún transcurridos más de tres años de su gestión y no deja de sorprendernos porque la problemática de los servicios públicos ha sido una constante".
El concejal opositor consideró que la posición del intendente implica "no querer enfrentar la realidad y no hacer las gestiones inherentes".
En esa línea vertió cuestionamientos que abarcaron desde la falta de reclamo porque Provincia no asumió la responsabilidad firmada de hacerse cargo de los gastos de mantenimiento del acueducto, como también por las prioridades presupuestarias fijadas a nivel municipal.
"Nuestro intendente se refirió a la crisis petrolera como desencadenante de los menores ingresos que tengamos, pero la crisis no es algo que se sepa ahora, ya que los trabajadores petroleros hace más de un año que vienen gestionando la subvención de la actividad y el sostenimiento de los puestos de trabajo. Sin embargo, la Municipalidad tuvo la decisión política en el inicio de gestión de desafectar los fondos que eran para la reconversión productiva y el desarrollo local, se suspendieron, y parece que el intendente recién asume la responsabilidad cuando pasaron más de tres años de falta de previsibilidad", dijo.
A ello agregó que, en el marco de una enorme porción de la población sin servicios públicos y con grandes inconvenientes para hacerse de la garrafa social en épocas de alta demanda, la prioridad del presupuesto de obras públicas es la remodelación de plazas, que "terminan destrozadas, porque empiezan las obras y no las pueden terminar".
Gaspar retomó la problemática de la SCPL para subrayar que "cuando inició la gestión había habido un cambio de autoridades en la cooperativa en la que al FpV le cabía una gran responsabilidad, porque todos sabemos el manejo político que se hace de las cosas" y sostuvo que además de cuestionar los mandos gerenciales, el intendente debería hablarle también a los gremios.