Cuatro imperdibles en Cusco para lanzarse a la aventura

En Perú, Cusco es uno de los puntos más visitados. Para los amantes de la naturaleza, ofrece rincones extraordinarios como: "La Vuelta al Ausangate", "Circuito de las Tejedoras", "La Vuelta al Salkantay" y el complejo arqueológico de Choquequirao.

La ciudad peruana de Cusco, ubicada a 3.400 metros de altura, es el lugar ideal para el turista que busca historia, paisaje y tradición, pero por sobre todo, aventura, y en tal sentido, desde la oficina de promoción turística “PromPerú” se recomendaron cuatro imperdibles para un viaje inolvidable.

“La capital histórica del Perú genera un impacto visual extraordinario por los escenarios que dispone, y como la mejor forma de conocer un destino es caminando, y más si se es un amante de la naturaleza, ofrecemos estos itinerarios obligados para vivir la aventura”, dijo la subdirectora de Promoción Turística de “PromPerú”, Sandra Doig.

“La Vuelta al Ausangate” es una exigente y compleja caminata alrededor de ese nevado perpetuo que puede tomar varios días, en una ruta que se destaca por el singular encanto de sus paisajes en medio de lagunas, pozos de aguas termales y valles de pastoreo de llamas y vicuñas silvestres. En el Ausangate, considerado como una montaña sagrada pues le atribuyen el origen del agua, sus pobladores ofrecen ceremonias rituales como el pago a la tierra.

La segunda de las aventuras es internarse en el denominado “Circuito de las Tejedoras”, que comienza en el distrito de Lares, al norte de Cusco -también se puede ingresar desde el Valle Sagrado de Urubamba-, y que es uno de los menos conocidos.

Desde el comienzo de la caminata los paisajes andinos de los nevados Verónica, Sahuasiray, Pitusiray y el Chicón se alternan con vestigios arqueológicos y pueblos quechua hablantes.

La ruta también propone un acercamiento a costumbres tradicionales como el pastoreo de llamas y alpacas, el cultivo de tubérculos y, por supuesto, la producción textil.

“La Vuelta al Salkantay”, o “montaña salvaje” en quechua, ofrece la posibilidad de realizar una caminata por las vertientes de este nevado conocido por su complejidad, que cada año atraen a andinistas de todo el mundo.

La caminata más conocida, de cuatro días, se puede iniciar en Limatambo, Mollepata, o bien en Soraypampa, bajo el dominio de dos picos imponentes, Humantay y Salkantay, que dominan el paisaje.

Este destino, que también permite conocer la fauna autóctona -desde vizcachas y alpacas, hasta cóndores-, en una ruta alterna para llegar al santuario histórico de Machu Picchu siguiendo parte de Camino Inca.

La cuarta aventura imprescindible es el imponente complejo arqueológico de Choquequirao: la última ciudadela inca conocida como “la hermana sagrada de Machu Picchu” debido a sus semejanzas arquitectónicas.

Choquequirao se ha convertido en los últimos años en una alternativa más accesible para los turistas, ya que además de ser Patrimonio Cultural de la Nación, fue elegido como mejor destino en la lista Best in Travel 2017, publicada por la guía Lonely Planet.

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