Dijeron que se había suicidado y a un año de su muerte detuvieron al novio

Un año después de la muerte de Pilar Riesco la justicia ordenó la detención de Patricio Lionel Reynoso, acusado por la familia de haberla arrojado de un balcón.

Pilar Riesco, de 21 años, murió el 15 de marzo de 2020 al caer del cuarto piso del edificio donde vivía su novio, en Nueva Pompeya. En seguida se inició una investigación judicial, pero las averiguaciones fueron realizadas sobre la suposición de que se había quitado la vida y el único testigo, su pareja, estuvo detenido pero fue liberado tras lo cual se fugó en vez de mantenerse a derecho.

La familia de Pilar siempre sostuvo la hipótesis de que su muerte fue un femicidio. En declaraciones a la prensa la madre de la joven, Adriana Chaverano, aseguró que la relación entre su hija y el novio, Patricio Lionel Reynoso, era enfermiza y que ella sufría violencia de género.

"Me querían hacer creer que mi hija se había suicidado, y mi hija no se suicidó, la mataron", expresó a C5N Chaverano este miércoles, después de que el juzgado le confirmara la detención de Reynoso, de 32 años.

Ahora Chaverano espera que Reynoso "se ponga a derecho, y demuestre lo que hizo", aunque aclaró: "yo sé lo que hizo, pero nos queda un camino por recorrer. Gracias a todos por haberme ayudado para que no haya otra Pilar".

El agradecimiento tiene que ver con la campaña mediática que inició Chaverano a finales de 2020, cuando se percató de que la justicia no avanzaba en la investigación por la muerte de su hija ni siquiera con las pruebas que sostenían la hipótesis de un femicidio, ni los testimonios sobre la violencia de género que sufría.

"A mi hija la tiraron de un balcón el 15 de marzo de 2020. La justicia no leyó la causa, liberó al asesino de mi hija sin haber leído la causa, donde había mucjhas pruebas. En el momento en que mi hija falleció no me daba el alma para hacer algo. Cuando vi que no se hacía justicia fui a los medios, y estudié la causa con unos abogados amigos míos para lograr el cambio de carátula, porque me querían hacer creer que mi hija se había suicidado, y mi hija no se suicidó, la mataron", relató la mujer.

"Sobre todo le mando un beso a mi hija, al cielo, porque no se merecía esto", expresó conmovida, pero ya enfocada en la próxima etapa ahora que Reynoso está en custodia policial y podría ir a juicio por el femicidio de la joven.

"Tenemos que ir a juicio oral, por supuesto, y presentar las pruebas. No voy a claudicar porque yo sé lo que pasó. Ni por ella ni por las chicas que están sufriendo violencia de género, para que se visibilice y la justicia haga algo antes de que pasen estas cosas", sentenció, porque "la familia (de una víctima) lo único que hace es sufrir y realmente se merece ser escuchada por la justicia".

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