El Jardín 408 de Próspero Palazzo realizó su cuarta muestra literaria

La Escuela Inicial 408 "Ruka Aifín" desarrolló ayer su muestra anual en el marco de un proyecto institucional literario que busca despertar la lectura entre los niños de las salas de 4 y 5 años junto a sus familias. "Es necesario reunirnos un ratito, hacer volar la fantasía y acercarlos a un mundo rico en palabras. Ellos necesitan estos estímulos, necesitan acercarse y apropiarse de la lectura", comentó la directora Mercedes Soto a El Patagónico.

"Podés dar la vuelta al mundo, explorar el universo, disfrutar las aventuras en los cuentos o en un verso", invitaban ayer las docentes del Jardín de Infantes 408 a los padres de los niños de 4 y 5 años mientras ingresaban a una de las aulas convertida en una cueva oscura con dibujos de monstruos que resplandecían por medio del efecto ultravioleta de una luz negra.
En ese momento íntimo de conexión con la imaginación, la docente Liliana Bosignonre dio paso a la lectura en voz alta de una serie de cuentos que los chicos compartieron con sus padres. En clase los alumnos habían dejado volar su fantasía de monstruos negros, lobos y criaturas de todo tipo para recrear máscaras y dibujos.
"Dice Juana la rosa que las historias son alimentos para el alma. En la propia naturaleza del hombre está su necesidad y capacidad de imaginar y el cuento es su alimento. Cuando este alimento falta, es que no se comprendió en su verdadera dimensión la necesidad de imaginar, fantasear y soñar que tiene el niño, es como si lo quitáramos del juego. Lo estamos condenando a la inmovilidad, a la soledad. Un adulto que cuenta, que sabe escuchar, toca con sus palabras. Las palabras tienen peso, el silencio contiene, y el otro, el otro es mirado con la mirada del alma" subrayó la maestra.
Así los padres de los alumnos del jardín "Ruka Aifin" de Próspero Palazzo vivieron junto a los chicos la magia que puede despertar la lectura.
Los niños en sus respectivas salas disfrutaron de cuentos como los de "La Bruja Winnie", "El Circo llega al jardín", "Monstruos", "Alicia en el país de las maravillas", "Los cuentos de Anthony Browne" en formato video y "Duendes".

CAMBIAR TECNOLOGIA POR UN CUENTO

"Este es un proyecto de lectura que hemos implementado desde hace cuatro años, la idea es fomentar el hábito lector en los niños, pero también invitar a las familias que puedan iniciar a los niños en el hábito de la lectura", resaltó ante El Patagónico, la directora del establecimiento, Mercedes Soto.
"Los padres están muy entusiasmados y uno les dice que sería bueno que en casa comencemos a alejar un poco lo que es la tecnología ya que estos momentos de lectura son momentos íntimos, no solo de acercamiento al texto, sino de la familia, reunirnos un ratito y hacer volar la fantasía, acercarlos a un mundo rico en palabras, ellos necesitan estos estímulos, necesitan acercarse y apropiarse de la lectura", comentó Soto.
El jardín de infantes cuenta con una matrícula de 260 niños, con salas de 4 y 5 años, y una sala multiedad a cargo de las docentes Elizabhet Cari, Silvia Mayorga, Liliana Bosignonre, Nora Cabrera, Nélida Fiel, Karina Santillán, Gladys Navarro, Roxana Godoy, Maribel Lago, Blanca Fuenzalida, Laura Farjat, Niní Pacheco, Laura Ramos, Mercedes Larrauri y Susana Cruz. En el equipo directivo a Soto la acompaña María Valles.
El jardín posee un rincón de lectura que fue provisto en los últimos años por la Fundación Leer y que día a día los niños disfrutan.

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