El papel que jugó Comodoro en la ley de reestructuración

La ley que permitirá solicitar la extensión de plazos para cumplir con los acreedores externos de Chubut contó con un activo rol del intendente Juan Pablo Luque y el secretario de Economía, Germán Issa Pfister, quienes en forma persistente hicieron importantes aportes para que la iniciativa prosperara en el Poder Legislativo.

El gobernador Mariano Arcioni contará hoy mismo con la ley de reestructuración de la deuda externa que le posibilitará sentarse a renegociar plazos con los acreedores, donde se pospondrían vencimientos que harán que se disponga de más fondos cada mes para destinar a otras urgencias, como poner al día a empleados públicos y proveedores y encarar la concreción de obras que dan trabajo y reactivan la economía.

No fue sencillo convencer a los diputados, sobre todo luego de la escisión en el bloque de la mayoría, que de 16 pasó a 7, abriéndole un nuevo frente de negociación al Poder Ejecutivo.

Es aquí donde jugaron roles clave dos funcionarios de Comodoro: el intendente Juan Pablo Luque y el secretario de Economía, Germán Issa Pfister.

Cada uno en lo suyo, fueron sumando consensos para llegar a este jueves 6 de agosto en que la ley se aprobará por unanimidad, reflejando el consenso político alcanzado.

Luque hizo un trabajo silencioso, sobre todo con la dirigencia política del valle que fue más allá de su peso propio en el bloque del Frente de Todos. Su predicamento hizo caer de maduro incluso a quienes aunque llegaron en su boleta ya no eran aliados del gobernador, de que lo mejor para los intereses de la provincia era avalar el acuerdo que ya no redundaría en beneficios para una sola persona, sino para el conjunto de los habitantes de Chubut.

Luque, pilar fundamental en en lograr que se avance con la ley quien por su parte tenía línea directa con Nación e iba siguiendo de cerca cómo evolucionaba el manejo de la deuda que llevaba a cabo Martín Guzmán, el ministro de Economía que se convirtió el martes en el hombre de la semana al haber cerrado un importante frente externo abierto por Mauricio Macri y cerrado ahora por Alberto Fernández, lo cual hará que los objetivos del país se orienten hacia la producción y la reactivación.

A tono con estos tiempos, Luque mantuvo incontables reuniones virtuales con funcionarios y operadores políticos nacionales con los que analizó el futuro político de la provincia, coincidiendo en que la viable más seria era el fortalecimiento político a la negociación que le diera sustentabilidad a una deuda que si no se reestructura hará inviable la cotidianeidad en la provincia ya desde los próximos meses.

Así fue cómo el intendente local influyó para que sus pares del valle se sumaran a la mayoría dispuesta a respaldar una ley que va más allá de quién está al frente del Ejecutivo, ya que de lo contrario obliga a Chubut a empezar a cumplir con la deuda en octubre, tal como estaba estipulado hasta ahora. El mal de uno sería el de todos, habría sido un argumento irrefutable del intendente de Comodoro.

Claro que en el medio no se privó de algunas asperezas, como cuando les recordó a algunos que ellos también fueron parte del partido que hoy gobierna Chubut y a otros el doble juego que hicieron desde su propio partido: el Frente de Todos cuando era Frente Patriótico.

EL CONTADOR INFLUYENTE

Issa Pfister, por su parte, tuvo un papel más técnico en la reestructuración de una deuda que siguió de cerca, junto a otros economistas que estudiaron cada coma del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, además de añadir sus propias inquietudes.

El contador comodorense influyó a la hora de aclarar lo que se prestaba a ambigüedades, como el punto donde podía entenderse que el Gobierno podría en el futuro solicitar nueva deuda.

También remarcó la importancia de no poner como garantía el pago de ingresos genuinos de Chubut en concepto de coparticipación de impuestos, por ejemplo, dejando solo lo que ya estaba estipulado, como las regalías hidrocarburíferas.

Otro punto sensible fue el porcentaje a pagar a los negociadores que comenzarán a jugar ahora para intentar convencer a los acreedores. En ese sentido, Issa Pfister pidió no correrse de lo que pautó Martín Guzmán y ello fue admitido en estas horas por los diputados que avalarán la ley, quienes remarcaron que fijarán un tope para empezar a negociar, pero que luego velarán que el mismo se acerque más a lo que se pretende a través de la comisión de seguimiento, una entidad por la que también bregó el funcionario del municipio de Comodoro Rivadavia.

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