Caleta Olivia (agencia)
"Si esto sigue así, nos vamos a ir" dijo a El Patagónico un responsable de la firma que fue la única que aceptó firmar un acuerdo con el municipio, luego que la ciudad no contara con colectivos por algo más de un año.
Ciertamente, las veinte unidades de la empresa circulan diariamente con escasa cantidad de pasajeros debido al alto grado de inactividad laboral por las persistentes huelgas de trabajadores municipales y provinciales.
A modo de ejemplo, el extenso paro docente hace que sea prácticamente nulo el uso de colectivos por parte de miles de alumnos de niveles primario y secundario, y todo ello genera que los ingresos de la empresa estén muy por debajo de sus costos operativos.
Por otra parte ya resultan más que preocupantes los sucesivos casos de vandalismo perpetrados por menores que arrojan piedras contra los colectivos destrozándole parabrisas y vidrios laterales que son difíciles de reponer y en muchos casos deben ser reemplazados con láminas de chapa o madera.
Sucesivamente la empresa comunica a los usuarios a través de su Facebook este tipo ataques ocurrieron en los barrios Gregores, Rotary 23, 17 de Octubre y en la rotonda de la Terminal de Omnibus de media y larga distancia, por citar algunos casos, advirtiendo además del peligro que ello concierne para pasajeros y choferes.