En respuesta, la iglesia católica ha reabierto en secreto escuelas de exorcismo para capacitar a los sacerdotes en este rito sagrado. Jacqueline Byers interpreta a la hermana Ann, quien cree devotamente que realizar exorcismos es su vocación, a pesar de que históricamente sólo los sacerdotes, y no las hermanas, pueden realizarlos. Cuando un profesor siente su don especial decide aceptarla en el aula, lo que le permite ser la primera monja en estudiar y dominar el ritual. Su propia alma estará en peligro ya que las fuerzas demoníacas con las que lucha revelan una conexión misteriosa con su traumático pasado.
Daniel Stamm, vuelve a explorar el tema de la posesión demoníaca, esta vez a través de un nuevo prisma. Desde el estreno de “El Exorcista” en 1973, se ha creado un nuevo subgénero del horror. Y en los años que siguieron, han llegado innumerables largometrajes para intentar aprovechar aquel éxito. De las muchas películas posteriores al clásico de Friedkin, muy pocas copias escapan a sus influencias, mientras tratan de abrirse camino.
Stamm se sumó a quienes lo intentan cuando dirigió “El Último Exorcismo” en 2010, la segunda película de su carrera y su primera incursión en el terror. En ese momento, trató de innovar utilizando el trasfondo de la posesión demoníaca dentro del formato de found fottage (metraje encontrado), que en ese momento comenzaba a entrar en el territorio del agotamiento del subgénero. El resultado, a pesar de la recepción mixta por parte del público y la crítica, fue una digna película del terror, al igual que la secuela, “El Último Exorcismo: Parte II”, estrenada en 2013, ya sin la participación de Stamm en la producción.
Inspirada en hechos tangibles, un abordaje documentado del tema, “La Luz del Diablo” crea un clima opresivo que se vuelve más efectivo una vez que la trama se desarrolla dentro de un marco donde las situaciones que rozan lo sobrenatural siempre tienen vinculación con algún trauma del pasado de las víctimas. El tratado clínico de las posesiones, haciendo un buen uso de las observaciones y la perspectiva psiquiátrica de la Dra. Peters, (Virginia Madsen). A partir de este ángulo, el viaje y las cicatrices del personaje principal involucran al espectador, quien naturalmente simpatiza con una joven con un pasado traumático y cuya relación con la religión está acompañada de un profundo sentimiento de culpa.
Stamm brinda posesiones demoníacas violentas, metamorfosis corporales, monstruosidades profanas y feroces conflictos con el diablo. Pero a diferencia de otros films del género, “La Luz del Diablo” declina sus elementos fantásticos y los aleja del plano sobrenatural, para usarlos como metáforas para discutir el eterno tormento moral universal y debatir sobre las diferencias entre psicología y religión.
CINE COLISEO (3 y 6 de noviembre):
22:30 Hs. La Luz del Diablo (2D Dobl.)
CINE COLISEO (4, 5, 7 y 8 de noviembre):
22:30 Hs. La Luz del Diablo (2D Dobl.)
Género: Terror
Origen: USA
Título original: Prey for the Devil
Año: 2022 Formato: 2D
Duración: 1 hora, 33 Min.
Calificación: Apta para mayores de 13 años con reservas
Ficha Técnica:
Dirección: Daniel Stamm
Guión: Robert Zappia sobre una historia de Robert Zappia, Todd R. Jones y Earl Richey Jones
Producción: Paul Brooks, Earl Richey Jones, Todd R. Jones, Jessica Malanaphy
Música: Nathan Barr
Fotografía: Denis Crossan Montaje: Tom Elkins
Reparto:
Jacqueline Byers (Hermana Ann), Debora Zhecheva (joven Ann), Colin Salmon (Padre Quinn), Virginia Madsen (Dra. Peters), Ben Cross (Cardenal Matthews), Posy Taylor (Natalie), Christian Navarro (Padre Dante), Lisa Palfrey (Hermana Euphemia), Nicholas Ralph (Padre Raymond), Velizar Binev (Padre Bernhard)