Cristina Fernández de Kirchner había compartido la mesa del jueves por la noche con el gobernador Martín Buzzi, el senador nacional Marcelo Guinle, el diputado Juan Mario Pais, el intendente Néstor Di Pierro y su vice, Carlos Linares, encabezando una cena que se extendió hasta la 1 de la madrugada en la que los temas regionales marcaron la agenda y en la que -entre otras cosas- comprometió la llegada de los dos aceleradores lineales para el Cabin, según expuso Linares ayer por la mañana en el lobby del hotel en que se concentró la comitiva.
Hacia las 6:30 de la mañana la mandataria desayunaba en la suite presidencial desde donde ya comenzaban a escucharse los bombos de militantes y simpatizantes del Frente para la Victoria (FpV) que rodearon el hotel en medio de un fuerte dispositivo de seguridad que restringió el acceso sólo a periodistas y referentes políticos que coparon la confitería durante las casi 5 horas de espera que demandó su partida hacia suelo santacruceño.
El gobernador Martín Buzzi se había retirado alrededor de las 10:30 para emprender el camino a Caleta Olivia y aunque en algún momento se especuló con la llegada de Daniel Scioli y Carlos Zannini, la fórmula presidencial siguió viaje aéreo de modo directo, con lo que la Presidente se retiró del hotel sobre las 12:50. No mantuvo diálogo con la prensa, aunque se prestó a las fotos e incluso "selfies" de rigor, y abordó el utilitario que la condujo al puerto comodorense, donde la aguardaba el helicóptero que la trasladó a Santa Cruz.
Unos minutos antes habían dejado el hotel el intendente y su vice, quienes efectuaron el recorrido por tierra para participar del acto en Caleta, lo mismo que Gildo Insfrán, el gobernador formoseño que había pasado gran parte de la mañana en el mismo hotel que concentró a toda la comitiva.
"UN GESTO PUBLICO
QUE ELLA ELIGIO DAR"
Antes de irse, Buzzi agradeció públicamente el "gesto" de la Presidenta de volver a Comodoro y a la provincia a poco más de una semana de las elecciones generales. "Agradecerle también haber compartido una cena como la que tuvimos anoche; el haber podido hablar de todos los temas que tienen que ver con la región y la gestión. Cristina mostró un espaldarazo muy significativo a la figura de Scioli y un apoyo muy profundo a la fórmula provincial, lo que marca que estamos en la sintonía de un proyecto político muy comprometido con el futuro de la región. Agradezco sobremanera el que haya elegido quedarse a compartir la mesa con nosotros", valoró.
El gobernador también recordó que Cristina había participado junto a Néstor Kirchner –entonces gobernador de Santa Cruz– de la inauguración del hotel en que se hospedó en la que probablemente será su última visita presidencial a la zona, con lo que consideró que su escala en Comodoro "estuvo cargada de simbolismos" y reiteró el agradecimiento por "un gesto público muy significativo que la Presidenta ha elegido dar", subrayando que fueron los doce años de gestión de estos dos presidentes patagónicos los que cambiaron el lugar de inserción nacional de la región, "y eso ha sido determinante".
Linares, a su vez, destacó que desde el aterrizaje Cristina se vio rodeada de muestras de afecto en la ciudad. Se trató de "muestras espontáneas y sinceras, no de esas que se dan para pedir una casa o un terreno", e indicó que "Cristina hizo demasiado por todos y sigue haciéndolo; se merece este reconocimiento; y nosotros tenemos la obligación, si somos elegidos, de continuar este proyecto político".