El hecho se registró antes de las 22:30 del jueves en las inmediaciones de las calles Periodistas Patagónicos y Alem, en Puerto Madryn. Nicolás Javier Cherruzo (40) llegó muy mal herido al hospital local pese a que en el lugar del tiroteo ya lo habían dado por muerto.
El hombre había tenido en los últimos días un altercado violento con su expareja, a punto tal que desde la Justicia le habían dictado la prohibición de acercamiento. En la noche del jueves, desobedeciendo la orden judicial, fue a atacarle a balazos el domicilio, hiriendo a la mujer en una pierna. Por esa circunstancia, una fiscal había pedido su detención.
El jefe de Policía Miguel Gómez, relató lo ocurrido y consignó que Cherruzo andaba armado con un revolver calibre 38 con el que atacó a tiros la vivienda de su ex, la baleó a ella y después se enfrentó con la policía, y afirmó que el personal actuó según el protocolo de Nación al que recientemente adhirió la provincia.
En la balacera, el oficial principal Manquin recibió un tiro que le fracturó el antebrazo derecho y Cherruzo dos disparos, uno de los cuales lo hirió gravemente en el cuello.
Gómez destacó el profesionalismo de Manquin y del chofer del patrullero, el cabo primero Suárez. Reveló asimismo que hubo testigos del enfrentamiento, “de la agresión ilegítima que sufrió el personal policial al querer detenerlo” y más adelante el jefe de Policía indicó que entre las primeras diligencias que se hicieron entorno a la investigación del hecho “se han secuestrado las armas de los efectivos policiales para saber a ciencia cierta de cuál de las dos salió el disparo que inmovilizó al sujeto”.