Los padres de alumnos del jardín Bambi, no solo tuvieron reuniones con las autoridades de la Universidad y referentes políticos, también llevaron adelante una campaña de inscripción con la que, asegurando cierta cantidad de matrícula, se había indicado que se evitaba el cierre.
En esta campaña, los padres consiguieron en 20 días, 60 familias comprometidas para inscribir a sus hijos en el jardín. El número es muy cercano a los 70 niños que el mismo Consejo Directivo de DASU puso como número de inscriptos para que el jardín no generara déficit.
Además de esta futura matrícula comprometida, con sus gestiones los padres avanzaron en acuerdos con empresas y comercios para, solventar algunos costos o becas, o realizar distintos aportes para ayudar al jardín.
Pese a todas estas gestiones y acuerdos concretos, DASU ratificó el último miércoles la decisión adoptada el 19 de diciembre.