"¿Me convidas un cigarrillo?"

Hoy se cumplen 49 días de cuarentena y paulatinamente se comienza a ver más gente en las calles. La mayoría utiliza el cubre bocas, aunque no todos en forma correcta. Mientras, se presencian situaciones insólitas.

Si hay algo que marca la cuarentena en sus distintas etapas –obligatoria, administrada, focalizada- es la presencia de extensas colas, frente a supermercados, bancos, Correo y lugares de cobro y pago de impuestos y servicios, entre otros.

Costó al principio, pero hoy puede decirse que una gran mayoría conserva el distanciamiento; no digamos de metro y medio o dos, pero sí cierta distancia que –sumada a la utilización del cubre boca- ayuda a la prevención de cualquier contagio, sea de Coronavirus o de gripe estacional.

Por supuesto que hay gente a la que le cuesta más que otra, tal vez por su idiosincrasia, y no puede evitar ponerse a conversar con otro que aguarda su turno. Pero son los menos. A esta altura, pocos deben negar que hay una pandemia mundial que se puede evitar con las precauciones del caso.

Pero se producen ciertas situaciones que podrían haber resultado risueñas en otro contexto, como la que captó el reportero gráfico de El Patagónico esta mañana en pleno centro.

Puntualmente, un hombre que se gana la vida como “limpiavidrios” o “trapito” le convida un cigarrillo un ansioso transeúnte al cual seguramente ya le afecta la escasez de tabaco que no solo se produce en Comodoro Rivadavia.

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