Una pequeña murió ahogada al caer en una laguna en Río Gallegos. La niña de 4 años identificada como Isabella se encontraba antes de las 17:00 de ayer jugando con un grupo de niños en un predio descampado ubicado en las calles Mahatma Gandhi, Los Pingüinos y Vicente Perraggini.
En el sitio, hay varios espejos de agua, con una profundidad que supera los dos metros en algunos de los casos, y rodeados con montículos de tierra, que se convirtieron en un terreno irregular. A pesar de la peligrosidad del lugar, no se encuentra cercado.
Al parecer, de forma accidental cayó al agua y sus amigos no pudieron ayudarla porque rápidamente se sumergió en la laguna cercana a calle Mahatma Gandhi, frente a la sede del INTA.
Los chicos que residen en las inmediaciones, al igual que la niña, salieron a solicitar ayuda. Se alertó a la policía, y en un primer momento se había indicado que se había caído a un “pozo con agua”.
Arribaron policías, una ambulancia del Hospital Regional y luego un equipo de la División Bomberos del Cuartel Central. Todo era confuso, ya que los niños – únicos testigos de la tragedia – no podían indicar el lugar preciso donde se sumergió la pequeña. Personal policial y vecinos ingresaron a las aguas heladas, y a pesar del esfuerzo no pudieron hallarla. Luego arribaron buzos del Grupo Especial de Rescate y Salvamento (GERS). Casi una hora y cuarto después de la intensa búsqueda, un bombero desde la orilla con un gancho y una soga gritó: “acá está”.
Ya nada se podía hacer y era incontrolable la consternación de los padres, familiares y amigos. A pesar de las tareas de reanimación de los médicos y de los bomberos, ya todo era en vano.
Uno de los bomberos que participó del operativo es tío de la niña y se desempeñó con profesionalismo a pesar del desenlace.
El cuerpo fue trasladado al Hospital Regional y luego a la morgue para una autopsia.
Los padres prestaron testimonio ante la policía y también la madre de los niños, que fueron los primeros en alertar del fatal accidente.
A la bronca por la tragedia, se sumó la indignación de los vecinos por las obras inconclusas que dejaron que ese predio quedara abandonado por las autoridades y sea una trampa para los niños, publicó Tiempo Sur.