Noreste de Uruguay: 3 destinos en 7 días

Planificación e información. Dos aspectos indispensables a la hora de organizar una escapada de diez días para recorrer -en auto- dos destinos del noreste de Uruguay. La propuesta es tentadora: tres días en Punta del Diablo, dos en La Coronilla y dos en Barra del Chuy. Sol, playas, hermosos paisajes, comida rica y un paseo de compras libres de impuestos. Veamos.

1- PARAÍSO ESCONDIDO

La Coronilla es uno de los balnearios más antiguos de la costa uruguaya. La cercanía a un parque nacional y áreas protegidas y la tranquilidad que brindan los aires de pueblo son sus principales virtudes. Las playas al norte del canal Andreoni, que atraviesa la costa y desemboca en el mar, son las más próximas al poblado. Siguiendo hacia el norte, las ruinas de la antigua Salinera, mientras que a las playas del sur se llega por un pintoresco puente colgante, bajo el cual pasan los botes que pasean por el canal. Cinco kilómetros de costa virgen y semi desértica, separan al puente del área costero-marina protegida, de la experiencia: Cerro Verde e Islas de la Coronilla, que alberga a 450 especies de flora y fauna. Se realizan cabalgatas, paseos en carretas o caminatas.

Tras una pequeña bahía, surge la Punta de los Loberos, un Cerro Verde de entre 10 y 15 metros de altura, panorámico paraíso ecológico con un mirador. Frente a ambos cabos están las Islas Verde y Coronilla (Islas de la Coronilla), hábitat de ballenas franca austral, toninas, delfines, aves y tortugas marinas.

2- UN CLÁSICO DE LA COSTA DE ROCHA

Punta del Diablo no pierde vigencia. Es sin dudas uno de los destinos más bellos y visitados de la Costa de Rocha. Todavía conserva ese encanto de pueblo de pescadores. No existen los grandes resorts, ni casas con gran infraestructura. Allí se vive la experiencia, una palabra de moda en turismo durante los últimos años. Punta del Diablo tiene tres playas. La más tradicional es la de Los Botes y de la que parten barcos de pesca. Es familiar, al igual que la del Rivero, que finaliza en el Parque Nacional Santa Teresa. La playa de la Viuda es la más brava y extensa, atrapada en una bahía repleta de barcitos y rústicos paradores sobre la arena.

El centro merece un capítulo aparte. Abundan los bares, locales de diseñadores independientes y restoranes con vista privilegiada al mar. Un imperdible es la feria de artesanos sobre la escollera. El dato: cuando cae el sol, la noche convierte a Punta del Diablo en un destino mágico, en un ambiente de intimidad y relax como pocos balnearios del noreste uruguayo.

3-CON ACENTO PORTUGUÉS

Barra del Chuy es el balneario más “brasileño” del noreste uruguayo. Un lugar tranquilo con grandes dunas y arenas finas. Su paisaje costero está marcado por la desembocadura del arroyo Chuy en el Atlántico, que marca el límite de la localidad y del país, dividiéndola de su vecina brasilera Barra do Chuí. Allí es adonde van quienes buscan más serenidad que la del lado uruguayo. Pero si lo que buscan es absoluta quietud, entonces la opción es el pequeño vecino Puimayen. El dato: para quienes les gusta combinar historia y naturaleza, el Parque Nacional San Miguel se convierte en un paseo ineludible. Son 1500 hectáreas, integrantes del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, con muchos senderos para descubrir la flora y fauna del país. El mayor punto de atracción es el Fuerte de San Miguel, una construcción militar portuguesa del siglo XVIII que está en perfectas condiciones y fue declarada Monumento Nacional en 1937.

DATOS UTILES

Distancias desde Capital Federal Punta del Diablo: 866 km

La Coronilla: 882 km

Barra del Chuy: 915 km

Costo total aproximado (nafta y peajes): $2.900 por tramo

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